lunes, 21 de octubre de 2013

IMPERDIBLES

Un alfiler con gancho dicen que es, y entonces...¿porque se llama imperdible? Este minúsculo apechusque, que es una palabra que me encanta, es imprescindible en el costurero, en el atavío de antiguas usanzas, en el día a día, para sujetar y unir prendas, que a veces son como una proyección de personas y sentimientos, que para unirse necesitan un pinchazo que los enlace y los mantenga.
     Yo he perdido muchos imperdibles. Paradójico ¿verdad? pero así es, que casi siempre voy a echar mano para sujetarme el fajín de lana o cualquier otra cosa y no me aperecen, entonces, si son imperdibles: ¿porque se pierden?   El lenguaje nos gasta una broma, haciendo nombre falso a una utilidad falsa como la palabra desengaño, porque si "des" significa negar, privar, porque cuando nos desengañan, nos sentimos más engañados que nunca, y así es la vida, el lenguaje y las cosas, muchas veces inconsecuentes e inconexas.
     El colmo de los colmos es perder un imperdible. Osea que debo ser el colmo, que mira ahora que lo pienso es también una bonita expresión, lo mismo un día le dedico unas letrillas. Mientras, yo sigo un poco perdido, a veces conscientemente, pinchándome con alfileres de los que no calibro la punta de acero, agujas que se caen de la caja y al recogerlas se te clavan en los dedos, y lo que es peor en los adentros.
     Lunes. Otro más. Y yo no me imperdí, perdonar la conjugación, en la calle que llaman de los alfileritos, cuesta arriba y cuesta abajo, mientras soñaba con una noche toledana que no llegó ni creo que llegue nunca.
      Cada vez dura menos el día. Cada vez necesito más cosas imperdibles, porque ya se perdieron muchas por el camino. Y cuidado con pincharse, aunque lo mismo la aguja se puede partir, y entonces...
     
   

9 comentarios:

  1. la de veces que me ha salvado un imperdible con el fajín, cuando siento que se me va bajando y confio en ese alfiler con gancho... =)

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  2. muy necesario en el costurero de viaje y de cualquier andada.....

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  3. para mi eres un imperdible, pero eso tu ya lo sabes.. ;)

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  4. Me encantan los imperdibles. Son un complemento muy necesario en mi vida. Hasta para aguantar las sábanas bajeras de mi cama, porque me puede que se salgan de su esquina. Y yo, a los imperdibles físicos también los pierdo, vaya. Y mucho. Pero a los imperdibles anímicos no. Yo creo que esos son los verdaderos imperdibles.

    Besets

    Desamparados

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  5. Si no fuera por los imperdibles, más de una ofrenda, pasacalles, o presentación no hubiera sido lo mismo. Esa falda que le arrastra a la niña pequeña, el fajin que se cae, la manteleta que hay que enganchar a la cintura del corpiño, la banda... a la que se la pone (yo no). Tantos aprietos de los que no ha sacado cosa tan insignificante...
    Y ya, ni te digo el pedazo de imperdible dorado que las monjas nos hacían ponernos en la parte baja de la falda escocesa del uniforme para que no se abriera ni un cm. Y bien larguicas que ibamos, no como ahora, que van las crias con las faldas de tablas a "rasparrús" que dice una amiga mia...ja, ja...¡Bien que hacen! Que aún me acuerdo de cómo picaban esos faldones en verano...

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  6. La verdad es que más de una vez nos han sacado de algún apuro...
    Yo siempre tengo en mi casa y en mi vida también los he tenido...aunque mejor no acordarse de los pinchazos, total
    pa que....
    La Polo

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  7. Tú siempre tienes imperdibles, los tuyos los pierdes y los de los demás aparecen en tu fajín. No te quejes, que se pierden porque quieres y compartes...
    Un beso

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  8. Tu si que eres im-perdible¡¡¡¡¡

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  9. Imperdibles, lo que son es un arma peligrosa cuando se abren sin previo aviso y se clavan el la piel o el alma.
    Boicot a los imperdibles orientales (mejor dicho de los chinos) se doblan como mantequilla, eso si baratos como todo lo suyo)
    Bsos imperdible favorito
    Manoli

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