No quedan días de verano. O tal vez sí, pero pocos. Languidece poco a poco en la espera de las fiestas de las Nieves, San Lorenzo, la Virgen de agosto y el San Bartolomé postrero de las primeras noches de chaqueta y preludios de otoños. Se me ha escurrido este julio de las manos, sin seguidillas en los jardines del prado, como tantos años, y es que no hay dinero para folklores, ni momentos para la ternura y sí mucha pereza para emprender viajes y aventuras por cotidianas que sean. Sin calor y con poco calor. Sudo, luego existo, no ha podido ser la matraca de otros julios pasados, donde el sueño me era hurtado por los mercurios descontrolados en este páramo de la albaceteñía, sexta planta exterior.
Uno y lunes. Vuelta a una rutina y una ruina semanal. Tachando los días, que en este último paréntesis se me hacen de doble duración. Y puede que apriete el calor que julio se guardó en sus adentros y agosto haga explotar por sus fueros. Mientras, otro domingo más sin tu mirada, dejándome morir frente a la gente. Cóctel de indiferencias, de resignadas reasignaciones de anhelos que son sólo eso. Como las gotas de sudor que resbalan, saladas, cálidas, y al final se secan, se funden, sino es que antes caen e impactan. Aunque siempre habrá la gota purificadora del agua limpia, que no de llantos ni sudores.
¡ Señor, que semanica me espera!
domingo, 31 de julio de 2011
jueves, 28 de julio de 2011
NOCHE DE VERANO SIN SUEÑO
Hoy descansé. Bueno, a medias. La mañanita fue completa, pero intensa, y es que siempre hay cosas de hacer, aún sin horarios, sin viajes, sin preparativos.
Se escapa julio con noches de aires purificadores y aliados del sueño, que otros años murieron a manos de calores implacables y nocturnos. Tal vez agosto nos depare las olas de calor, que son las únicas que se mueven en esta meseta de los llanos, ocre y dorada, sin casi azules, tan lejana de mares y mareas.
Se repite el ritual en el bosque que mi ciudad tiene en su centro, el Parque. Las noches de tertulia y amigos, entre verdes, a falta de azules, con buen aire, cerveza fresca, incluso música, y la gente paseando. ¡cuan distinto del espectáculo blanco de las nevadas que pasaron y pasarán!
Y el paseo calle Ancha arriba. Con parada para tomar un helado en un banco del Altozano, oyendo el agua de la fuente caer y chisporrotear, vigilada por la dama oferente de Montealegre y custodiada por la Bicha de Balazote. La plaza iluminada, anunciando la cercanía del hogar, y de la cama que se pelea con el insomnio, con el aire madrugador que algunas veces nos reclamará la sábana a falta de tu abrazo...es difícil dormir y más aún soñar en julio.
Aunque hoy hace tres años que dormí en casa de Marywan; hay en proyecto la colocación de una placa conmemorativa jejeje...y en unas horas hará tres años también que vi las murallas iluminadas, abrazado a la ilusión y la magia, de algo que aunque real, solo fue un sueño, bonito, pero corto, corto, pero intenso.
Una oveja, dos ovejas, tres ovejas...mil ovejas...es complicado dormir cuando no te espera el sueño ni nadie. Y mañana Santa Marta. Y la Pandorga encimica ¡ay señor!
Se escapa julio con noches de aires purificadores y aliados del sueño, que otros años murieron a manos de calores implacables y nocturnos. Tal vez agosto nos depare las olas de calor, que son las únicas que se mueven en esta meseta de los llanos, ocre y dorada, sin casi azules, tan lejana de mares y mareas.
Se repite el ritual en el bosque que mi ciudad tiene en su centro, el Parque. Las noches de tertulia y amigos, entre verdes, a falta de azules, con buen aire, cerveza fresca, incluso música, y la gente paseando. ¡cuan distinto del espectáculo blanco de las nevadas que pasaron y pasarán!
Y el paseo calle Ancha arriba. Con parada para tomar un helado en un banco del Altozano, oyendo el agua de la fuente caer y chisporrotear, vigilada por la dama oferente de Montealegre y custodiada por la Bicha de Balazote. La plaza iluminada, anunciando la cercanía del hogar, y de la cama que se pelea con el insomnio, con el aire madrugador que algunas veces nos reclamará la sábana a falta de tu abrazo...es difícil dormir y más aún soñar en julio.
Aunque hoy hace tres años que dormí en casa de Marywan; hay en proyecto la colocación de una placa conmemorativa jejeje...y en unas horas hará tres años también que vi las murallas iluminadas, abrazado a la ilusión y la magia, de algo que aunque real, solo fue un sueño, bonito, pero corto, corto, pero intenso.
Una oveja, dos ovejas, tres ovejas...mil ovejas...es complicado dormir cuando no te espera el sueño ni nadie. Y mañana Santa Marta. Y la Pandorga encimica ¡ay señor!
miércoles, 27 de julio de 2011
CANSANCIO
¡ Estoy cansado! Y no solo de la familia Rivera, jajaja; estoy cansado de tantas cosas... Intentando estirar la pequeña tregua vacacional, y poder recargar pilas y baterías de este complicado e inútil mecanismo templetillero, que en los primeros de agosto se pone a pleno rendimiento y tal vez se sature, se bloquee, se pare...
Me pesan los días pasados de incertidumbres y miedos. Me fatigan los desprecios y los errores. Al menos, el aire se cuela por entre los cortinajes del silencio silente y solitario. Cargada la espalda, herida el alma, batallo por un reposo, por un descanso, sin saber si tendré mi recompensa.
Sin horarios ni coches, me pongo a pensar con que pegamento podré pegar mis sueños rotos a trizas, en que estantería podré ordenar los libros de mis aventuras y mis diarios pasados y futuros, porque tal vez el presente enseguida se me escapa y se lo apodera el ayer. Mal asunto es ser insensible al entusiasmo, por nada ni por nadie, si bien pudiera que si más tempranamente hubiese sido, cuitas y lamentos evitado podrían haberse.
Me cansa estar cansado. Siempre fui activo y nervioso. Todo cambia, todo muda. Como este julio que empieza a despedirse y me deja antesalas de trabajos, de Persiles templetilleros y Segismundas historias. Estoy que me caigo...
Me pesan los días pasados de incertidumbres y miedos. Me fatigan los desprecios y los errores. Al menos, el aire se cuela por entre los cortinajes del silencio silente y solitario. Cargada la espalda, herida el alma, batallo por un reposo, por un descanso, sin saber si tendré mi recompensa.
Sin horarios ni coches, me pongo a pensar con que pegamento podré pegar mis sueños rotos a trizas, en que estantería podré ordenar los libros de mis aventuras y mis diarios pasados y futuros, porque tal vez el presente enseguida se me escapa y se lo apodera el ayer. Mal asunto es ser insensible al entusiasmo, por nada ni por nadie, si bien pudiera que si más tempranamente hubiese sido, cuitas y lamentos evitado podrían haberse.
Me cansa estar cansado. Siempre fui activo y nervioso. Todo cambia, todo muda. Como este julio que empieza a despedirse y me deja antesalas de trabajos, de Persiles templetilleros y Segismundas historias. Estoy que me caigo...
martes, 26 de julio de 2011
26 ES SANTA ANA
Decíamos ayer...que tras Santiago, San Joaquín y Santa Ana. Los santos abuelos de Cristo, tienen hoy su día, aunque el barbiblanco Joaquín en algunos sitios se celebra en agosto como en Agramón. Pero desde luego que hoy es una fecha grande, la fiesta de Santa Ana.
Ana es mi nena, tal vez una de las personas que más quiero en el mundo, y que sin darme cuenta se me ha hecho mayor y ya quiere volar, crecer...Anita era la mama de mi Pepi, con la que tanto hablé, tanto me reí y a la que tanto quise; atardeceres en la terraza, viendo el ocaso en los Alcázares..¡como han pasado los años!
Abuelica Santa Ana de Jumilla, su gran y primigenia devoción, entre pinos y sierras. Recoleto cenobio franciscano, con la entrañable patrona popular de la ciudad de vinos y fandangos. Yo he oído tocar sus campanas, he visto amanecer y hasta he sentido la caricia de algún beso, que pude creer verdadero
Velá de Santa Ana. Yo he vivido la noche sevillana en el arrabal trianero, en esa mini-feria en honor a la "Señá Santana", que impávida en su goticismo real, asiste a los halagos de Triana, sin salir casi nunca de su templo, catedral chiquita de la otra orilla...Amigos, calores y calentitos, pasando por el puente, oliendo a río y a barrio.
Siempre Santa Ana chinchillana. Barrio alto, donde tantos y buenos momentos he vivido. Plaza de las Monjas, con el retablo cerámico en el que también está mi aportación y mis querencias. Y el ábside de Santa María Sansalvadora, recortándose en la rojiza puesta de sol, única, impactante, como es esta ciudad inmortal.
Pero no he visto a las mozas de Candelario, lucir sus trajes maravillosos de salmantina exclusiva, abigarrados, ricos, charros, únicos, en la procesión anual por sus pintorescas calles. Ni he podido lavarme con el agua que acaricia la cara de la Santa Ana más marinera, abuela de Roquetas y madre de su Virgen del Carmen ¿a que sí Jacob Hacker?, espero que me lo sigas contando y alguna vez vivirlo contigo ¡feliz día de fiesta, amigo mío!
Tampoco la fiesta en Dos Hermanas con su santa triple en su subterránea capilla anexa a la Magdalena, o la solitaria festividad de esa recién descubierta y todavía misteriosa Santa Ana de la Sierra, aquí mismo al lado.
Otro 26 de julio más. Comienzo un pequeño descanso sin abandonar mi lucha y mis trabajos. Y pido a Santa Ana, que me dé animo y buen consejo, buen acierto, como abuela que es, porque devoto fiel y sincero de Ella lo soy, y nunca dejaré ser también nieto, y en ocasiones "un primo".
Ana es mi nena, tal vez una de las personas que más quiero en el mundo, y que sin darme cuenta se me ha hecho mayor y ya quiere volar, crecer...Anita era la mama de mi Pepi, con la que tanto hablé, tanto me reí y a la que tanto quise; atardeceres en la terraza, viendo el ocaso en los Alcázares..¡como han pasado los años!
Abuelica Santa Ana de Jumilla, su gran y primigenia devoción, entre pinos y sierras. Recoleto cenobio franciscano, con la entrañable patrona popular de la ciudad de vinos y fandangos. Yo he oído tocar sus campanas, he visto amanecer y hasta he sentido la caricia de algún beso, que pude creer verdadero
Velá de Santa Ana. Yo he vivido la noche sevillana en el arrabal trianero, en esa mini-feria en honor a la "Señá Santana", que impávida en su goticismo real, asiste a los halagos de Triana, sin salir casi nunca de su templo, catedral chiquita de la otra orilla...Amigos, calores y calentitos, pasando por el puente, oliendo a río y a barrio.
Siempre Santa Ana chinchillana. Barrio alto, donde tantos y buenos momentos he vivido. Plaza de las Monjas, con el retablo cerámico en el que también está mi aportación y mis querencias. Y el ábside de Santa María Sansalvadora, recortándose en la rojiza puesta de sol, única, impactante, como es esta ciudad inmortal.
Pero no he visto a las mozas de Candelario, lucir sus trajes maravillosos de salmantina exclusiva, abigarrados, ricos, charros, únicos, en la procesión anual por sus pintorescas calles. Ni he podido lavarme con el agua que acaricia la cara de la Santa Ana más marinera, abuela de Roquetas y madre de su Virgen del Carmen ¿a que sí Jacob Hacker?, espero que me lo sigas contando y alguna vez vivirlo contigo ¡feliz día de fiesta, amigo mío!
Tampoco la fiesta en Dos Hermanas con su santa triple en su subterránea capilla anexa a la Magdalena, o la solitaria festividad de esa recién descubierta y todavía misteriosa Santa Ana de la Sierra, aquí mismo al lado.
Otro 26 de julio más. Comienzo un pequeño descanso sin abandonar mi lucha y mis trabajos. Y pido a Santa Ana, que me dé animo y buen consejo, buen acierto, como abuela que es, porque devoto fiel y sincero de Ella lo soy, y nunca dejaré ser también nieto, y en ocasiones "un primo".
lunes, 25 de julio de 2011
EN CAMPO DE LA ESTRELLA
Camino de Santiago. Campo de la estrella, en el confín de Occidente, verdes praderas, gozosos montes. En el día del santo patrono de las Españas, las mismas que han quitado su fiesta en tantos sitios, como en mi tierra, en esta borrachera de taifas autonómicas y absurdas. Importante veinticinco para Galiza, terra nossa..¿donde andarás morceguito mío? Y perdonarme, pero hoy estoy gris, como el cielo gallego, con mis ojos mojados por el orballu de este verano y de estos momentos. Porque no hay dos sin tres, pero mi tercera visita a la ciudad del apóstol se resiste y se aleja, y mucho, a pesar de mi ansiedad de pasear por el Obradoiro, darme los coscorrones consabidos en el pórtico, abrazar al santo, mirar el péndulo majestuoso del botafumeiro, barroquizarme aún más de los que estoy con esa maravilla que es San Martín Pinario, admirar platerías y azabaches y sobre todo oír llover desde mi ventana, sobre los soportales de aquellas rúas, abrazado a tí, contigo, a pesar de que puede que no existas. Sones de gaita, cadencias del norte, de una tierra lejana, pero cautivadora, mágica, impactante, fin de camino y puerta de glorias e historias.
Iacobus de los mil y un nombres. Tal vez no me leas ya, pero desde aquí te felicito sincera y cariñosamente. Este blog anda cojo desde que no te manifiestas en él, bi-templetillero de plata, como cuando de mi vida sale alguien que necesito, y así me pasa, que cojeo y me caigo. Sigue peregrino por la vida, recorriendo caminos, y en alguna etapa, haz un alto en este albergue de lectores y escribientes. Siempre eres bien recibido, AMIGO!
Una preguntica: ¿os gusta el nuevo look del blog?
Y mañana: San Joaquín y Santa Ana ¡viva el salero
Iacobus de los mil y un nombres. Tal vez no me leas ya, pero desde aquí te felicito sincera y cariñosamente. Este blog anda cojo desde que no te manifiestas en él, bi-templetillero de plata, como cuando de mi vida sale alguien que necesito, y así me pasa, que cojeo y me caigo. Sigue peregrino por la vida, recorriendo caminos, y en alguna etapa, haz un alto en este albergue de lectores y escribientes. Siempre eres bien recibido, AMIGO!
Una preguntica: ¿os gusta el nuevo look del blog?
Y mañana: San Joaquín y Santa Ana ¡viva el salero
domingo, 24 de julio de 2011
TARDE DE TORMENTA
Tuve que parar el coche. La tormenta de verano me sorprendió con una torrencial lluvia que me impedía conducir con seguridad, como a veces la tempestad de la vida te impide avanzar, mantenerte en pie siquiera.
Parapetado en mi coche, observando la electricidad atronadora de un cielo gris monopolizado, adorado por su sierva niebla, que componían una estampa poco acorde a los días de verano. Sólo mis pensamientos, la lluvia fuerte, casi apedreante y la radio...Amy ha muerto, viva Amy...tragedia en Noruega, y yo sin ir a los fiordos, y Rubalcaba y Camps, y más de lo mismo. Con el agua las matas no tiran, y sin agua pues tampoco.
Liberado de mi momentáneo parón, enfilo mi regreso. Y me adentro en las veredas que llevan a la aldea almanseña de Belén, entre pinos, encinas y carrascas. Tierra mojada, perfume único. Plaza vacía y la puerta cerrada. Siempre hay alguien amable que te deja la llave, menos mal. La Señora de azul, tapado el cabello, reinando en el camarín del grandioso santuario. Tantos recuerdos ¡ay virgencica de Belén!, y hoy los dos más solos que nunca. Paseo por los arcos, me adentro en el relicario y me marcho puerta alante, dejándote atrás, pero siempre en mí. Pocos sitios me transmiten esta tranquilidad y estas ganas de volver siempre: Cortes, Calasparra, Alcaraz, la Villa de Ves, Cubas...
Hacia Albacete sale el sol. Crepúsculo en las tierras altas de Chinchilla, mientras templetillo peregrino y catacaldos arriba a puerto, con las redes vacías, cansado, demasiado hastiado, demasiado tiempo, demasiado...
Parapetado en mi coche, observando la electricidad atronadora de un cielo gris monopolizado, adorado por su sierva niebla, que componían una estampa poco acorde a los días de verano. Sólo mis pensamientos, la lluvia fuerte, casi apedreante y la radio...Amy ha muerto, viva Amy...tragedia en Noruega, y yo sin ir a los fiordos, y Rubalcaba y Camps, y más de lo mismo. Con el agua las matas no tiran, y sin agua pues tampoco.
Liberado de mi momentáneo parón, enfilo mi regreso. Y me adentro en las veredas que llevan a la aldea almanseña de Belén, entre pinos, encinas y carrascas. Tierra mojada, perfume único. Plaza vacía y la puerta cerrada. Siempre hay alguien amable que te deja la llave, menos mal. La Señora de azul, tapado el cabello, reinando en el camarín del grandioso santuario. Tantos recuerdos ¡ay virgencica de Belén!, y hoy los dos más solos que nunca. Paseo por los arcos, me adentro en el relicario y me marcho puerta alante, dejándote atrás, pero siempre en mí. Pocos sitios me transmiten esta tranquilidad y estas ganas de volver siempre: Cortes, Calasparra, Alcaraz, la Villa de Ves, Cubas...
Hacia Albacete sale el sol. Crepúsculo en las tierras altas de Chinchilla, mientras templetillo peregrino y catacaldos arriba a puerto, con las redes vacías, cansado, demasiado hastiado, demasiado tiempo, demasiado...
viernes, 22 de julio de 2011
MAGDALENA Y MAGDALENAS
Los dos patitos de julio traen la fiesta de la santa pecadora. Paradoja esto de la santidad y el pecado ¿o no? Puede ser, pero hoy es el día de María de Magdala, que tal vez tiene su mayor protagonismo en los días pasionales, como testigo imprescindible de aquellos momentos, en los que en ningún momento negó y abandonó a Jesús, y fue la primera y privilegiada notaria de la resurrección.
Torres de la Magdalena. Siempre altivas, en Arahal, en Cehegín, en Villalgordo de mis amores y mis pesares, en el santuario gaudiano noveldense...Faros de piedra, atalayas de firmeza de la que pudo morir a pedradas, de la marginada, de la más fiel, de la que ungió y perfumó los pies divinos...Noche de hogueras y cigarras, Magdalena bendita, titular y patrona en este nuevo domingo de pascua, repleto de rastrojados campos y sentimientos.
Calavera y cruz, frasco de esencias, mujer que decían mala, protagonista de tantas coplas y canciones, belleza y lujuria vencidas a la humildad y el silencio. Y yo como ella, me retiro a meditar, pensando...
Aceite, harina, huevos, azúcar, raspaduras de limón tal vez...este dulce con nombre de santa que tantas meriendas nuestras tuvo. Momentos de aquella papiroflexia para hacer el envoltorio cuadrado, de aquellas jugosas "madalenas" del horno de Perales, del Rosario, y de cualquier pueblecillo mío.
Chocolate mezclado con la magdalena, sabroso manjar de mi infancia, hoy tentadora invitación a la gula que rompe dietas y siluetas.¡ay aquellos maravillosos años! ¡cuan dulces fueron y que acres se tornaron!
Torres de la Magdalena. Siempre altivas, en Arahal, en Cehegín, en Villalgordo de mis amores y mis pesares, en el santuario gaudiano noveldense...Faros de piedra, atalayas de firmeza de la que pudo morir a pedradas, de la marginada, de la más fiel, de la que ungió y perfumó los pies divinos...Noche de hogueras y cigarras, Magdalena bendita, titular y patrona en este nuevo domingo de pascua, repleto de rastrojados campos y sentimientos.
Calavera y cruz, frasco de esencias, mujer que decían mala, protagonista de tantas coplas y canciones, belleza y lujuria vencidas a la humildad y el silencio. Y yo como ella, me retiro a meditar, pensando...
Aceite, harina, huevos, azúcar, raspaduras de limón tal vez...este dulce con nombre de santa que tantas meriendas nuestras tuvo. Momentos de aquella papiroflexia para hacer el envoltorio cuadrado, de aquellas jugosas "madalenas" del horno de Perales, del Rosario, y de cualquier pueblecillo mío.
Chocolate mezclado con la magdalena, sabroso manjar de mi infancia, hoy tentadora invitación a la gula que rompe dietas y siluetas.¡ay aquellos maravillosos años! ¡cuan dulces fueron y que acres se tornaron!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



