viernes, 31 de enero de 2014

FIN DE MES

Estoy a fin de mes. Me gasté el sueldo, las ilusiones y los proyectos. Enero nos deja tras treinta y un días de aquel otro treinta y uno lleno de rituales que nunca sirven para nada, de un paso de año a otro que en la mayoría de ocasiones no es sino un día más, otra jornada cualquiera.
   Primeras semanas de este catorce. Nubes y claros, grises y soles, día y noche...siempre es lo mismo, y aunque mañana comience febrero, "febrerico el corto", no será sino un sábado más, aguado, frío, expectante a las Candelas del domingo, de Vírgenes con mantilla blanca y niño con faldón, que esperan otros niños, no de madera, sino de verdad para que pasen bajo el manto, una de las tradiciones que más me gustan y que como tantas otras a mi no me hicieron...
   En la ciudad de Alcaraz, la de mis orígenes y espero que algún día mi destino, su patrón, Ignacio de Antioquía, descenderá de la torre del Tardón para pasearse por la empinadas y empedradas calles de este pueblo que es para mi una obsesión. El silencio de estos días invernales se romperá con el chasquido de las pavisas de las hogueras o luminarias que conjuran los peligros y queman los miedos, a modo de rezo, a modo de sortilegio.
   No se si seguir escribiendo. Acabando el mes, me acuesto con el rechazo a mis escritos y palabras, y en estos momentos me lleno de desazón y decepción. Tal vez no mereció la pena tanto desvelo, ni noche en vela, ni creencia, ni nada de nada. Tal vez es fin de ciclo, más que de mes y hasta aquí hemos llegado, no se..

miércoles, 29 de enero de 2014

MÓVILES

no me ha llamado...."dicte su mensaje después de oír la señal"...a ver , otro intento:"el móvil al que llama está
apagado o fuera de cobertura"...joderrr!!, y ahora comunica...Dichoso móvil que se ha-hemos convertido en un apéndice irrenunciable y casi imprescindible en nuestras vidas, aunque a veces sea un motivo de ansiedad y preocupación más. Las llaves de casa, el d.n.i., la cartera y el móvil, ¿donde lo habré dejado?, llámame que lo encuentre.Y mientras sigo-seguimos esperando nuevos sms que nos transporten por momentos a instantes de felicidad, la mayoría de las veces irreal y solamente deseada.
   Recuerdo con nostalgia aquellas cabinas de hierro, con puerta y luego solamente con marquesina. Hace la tira de años que no utilizo ninguna, y es que los tiempos adelantan que es una barbaridad.
    Los celulares son ya un nuevo órgano de nuestro cuerpo, que incluso deforma los dedos, wasap por wasap, sms por sms. Y lo peor es cuando olvidas el cargador ¡Dios mío que tragedia! y los amenazantes pitidos de batería agotada nos conducen a un estado pre-ansioso y temeroso.
   Pues lo que hay, que no había tema para esta noche y pensé en el móvil, que me mira aparcado en la mesa anexa. Hoy fue un día de perros sin canes, aires, vientos y lluvias, aguasnieves incluidas, y mi cabeza cargada y mi garganta un poco tomada. Es lo malo de estos tiempos, de estas edades y de estos trasiegos. Y a Dios pongo por testigo que en cuanto pueda me voy de finde rural conmigo mismo, a un sitio sin cobertura. Hasta los mismísimos.


martes, 28 de enero de 2014

CABALLITOS Y CABALLETES

Hay muchos tipos de caballos, y de caballas...pero de esas hablaremos en otro post. Me gustan más los caballitos, los de la feria, o los de mar, pero sobre todo los "caballitos" murcianos, esas gambas rebozadas que acompañadas de cerveza fría constituyen un placer en las terrazas de la Plaza de las Flores y aledaños. Esta especie de rebozado, que en otros sitios se llaman "gabardinas" es una delicatessen, pues la harina se mezcla con la propia cerveza para darle su particular textura y sabor. La cola de la gamba o gambón, está tierna bajo la capa de tempura crujiente, y la verdad me relamo solo de pensarlo..y por cierto. ¿porque se les llamará caballitos?


   Tengo un caballete. Ganado en un concurso infantil de pintura, años, muchos años ha. Alguna vez practiqué en él, los óleos que nunca conseguí aprender ni dominar, algo más las láminas de cera "lavadas", que en ocasiones me digo de retomar a hacer. Pues eso, que el caballete es otro caballo pequeño, al que sigo sin verle la relación. Y es que ¡hay tantos tipos de caballo!, hasta los de los coches que nunca se ven, y los del ajedrez, y ese de piedra de la plaza cordobesa del Potro. Pues eso que andamos rodeados de caballerías, y no muchas veces el séptimo, ni de caballeros y mucho menos oficiales.
    El caballete es un soporte. Plegado y plegable. De madera o metal, Y también para sujetar tableros y tablones de esas mesas provisionales de reuniones y talleres. Mientras escribo me vuelven los tiempos pasados, en los que todo era un caballo desbocado y desconocido, y me pregunto y planteo, si hice o no hice, bien o peor..Debería volver a pintar, tal vez montarme en un caballo y marcharme lejos, muy lejos, aunque corro el peligro de dar vueltas sobre lo mismo y como que no.

   Otro día, de los caballos. O équidos, que por cierto me dan mucho miedo, dan coces y eso.

viernes, 24 de enero de 2014

DEL AMOR Y ESAS COSAS

Amar es una angustia, una pregunta una suspensa y luminosa duda; es un querer saber todo lo tuyo y un temor de al fin saberlo.Amar es reconstruir, cuando te alejas,tus pasos, tus silencios, tus palabras,y pretender seguir tu pensamiento cuando a mi lado, al fin, inmóvil, callas.Amar es una cólera secreta,una helada y diabólica soberbia. Amar es no dormir cuando en mi lecho sueñas entre mis brazos que te ciñen,y pensar en el sueño en que, bajo tu frente acaso en otros brazos te abandonas. Amar es
escuchar sobre tu pecho hasta colmar mi oreja codiciosa el rumor de tu sangre y la marea de tu respiración acompasada. Amar es absorber tu joven savia,y juntar nuestras bocas en un cauce hasta que la brisa de tu aliento se impregnen para siempre en mis entrañas

es bonito ¿verdad? pues no lo he escrito yo; me lo mandó alguien hace un tiempo, que igual que vino se fue. Al menos quedan estas palabras bellas y sentidas, aunque no en consonancia con hechos y actuaciones.

Y esto otro tampoco es mío, pero lo suscribo totalmente, es lo que tiene haberlo sufrido en las propias carnes. Feliz finde y que haya mucho amor, y cerveza fría.

el amor es algo que:
nace sin que uno se dé cuenta
ataca los nervios
deja escapar a la persona indicada
hasta te hace ir alegre al trabajo
te vuelve más generoso
y también más egoista
marca un antes y un después
implica conocer a más personas
cambia la vida
se vuelve monotono
se acaba y duele
SIEMPRE DUELE

jueves, 23 de enero de 2014

ILDEFONSO/ EL DEPÓSITO

Patrono de Toledo, santo obispo de la Primada, Ildefonso recibió una casulla de manos de la misma Virgen. Erudito y devoto, el santo patrono es un símbolo de la ciudad toledana, que tantos y tan agridulces recuerdos me trae. Y el pobre está enterrado en tierras zamoranas, en un soberbio templo cerca de la catedral, a orillas del Duero. Tal día como mañana se cumple el milagro de la imposición de la casulla, plasmado en ese bello retablo de alabastro en esa capilla exenta, rodeada de una impresionante verja, donde la leyenda y la creencia sitúa la presencia de la Virgen, en su advocación de la Paz.
   Fiestas hoy en Albatana y Villavaliente. Fiesta perdida en mi plaza de las Carretas, recuerdo de la ermita que hubo en la calle de la que perdura su nombre, mientras el santo obispo aguarda solo y olvidado en su altar de la Purísima.


     No tiene una torre grande la catedral de Albacete. No se divisa nada en el bosque de rascacielos, espantosos la mayoría, del lastre de aquel que nos llamó "Nueva York de la Mancha", sacrificando las pequeñas casitas, el "alto de la villa", las corralas, el poco sabor de pueblo manchego que tuvo esta ciudad extraña, impersonal y a veces imposible. Por eso, cuando vengo de nuevo a "mis aposentos" solo se recorta el depósito de la Fiesta del Árbol, ese "pirulí" autóctono, de ese parque maldito durante décadas, escenario de un crimen en aquellos tiempos en que el asesinato era noticia, y más en una ciudad provinciana, gris y pequeña. El faro de la feria se recorta en las noches, como un platillo volante pegado a un poste, como una caja cilíndrica de hormigón. Dijeron que harían un restaurante en lo alto, dijeron tantas cosas...tal vez allí se pueda ver bien Chinchilla, y el mar de campos y llanos que nos rodean.

 


 El frío me puede, y el viento. El ruido de las personas me carga y por eso me lleno, me rebozo del silencio de las noches de enero, frente a la pantalla, contándote estas y otras mil chorradas, imaginando que te las cuento hablando, riendo, frente a una cerveza fría, un chocolate caliente, o simplemente una mutua mirada.





miércoles, 22 de enero de 2014

SOLETILLAS Y SEQUILLOS

Me apetece dulce. Y me siento dulce, yo que a veces parezco más agrio que el vinagre. Pero que hoy toca repostería, de la tradicional, de la de mi historia, de la de mis recuerdos. De las pocas cosas que me gustan del pueblo de mis padres, al que por desgracia tan poco apego tengo...
   Las soletillas. Esa galleta ovalada pegada al papel, que por papeles se compra: " dame dos papeles de soletillas"; uno de los dulces abizcochados más sabrosos que conozco, y que me retrotraen a tardes de invierno, con un chocolate caliente, a la calle de la Plaza, a los cuentos y consejos de una abuela, a las idas y venidas a comprarlas al horno de Paco o de Perales. Soletillas suena a hijas del sol, de ese sol que estos días nos esquiva y se envuelve en helor y viento.
  Los sequillos. Yo que a veces soy tan seco, según dicen...Pero me encantan estas pastas crujientes, coronadas de esas claras batidas y solidificadas, sobre la base de huevo, harina y raspadura de limón, siempre imprescindible. Los sequillos se rompen y deshacen en la boca, y no son para mojar como las soletillas, sino para paladear, para saborear pero en seco, como su nombre indica. Los hay también por Jumilla, pero me quedo con los del pueblo, que que pena no sepan explotarlos más, porque temblarían los miguelitos, y por eso hasta semana santa no los hacen, y no podré invitaros a probarlos.
    Ya es miércoles. En estos tiempos de semanas de doce días laborables, esperando tener días de treinta horas y semanas de nueve, porque siempre es el tiempo el que me coarta y escapa. Pero hoy es miércoles y quiero endulzar-me-os, ayy, y que sea lo que Dios quiera!

martes, 21 de enero de 2014

NOCTURNO SALMANTINO

Me muero de ganas por volver. Yo conocí por primera vez Salamanca, una noche de julio, iluminada, grandiosa, majestuosa...Es esta de las ciudades imprescindibles e irrepetibles, pero de las que no te cansas de repetir visita.
   Capital de la tierra charra, la de los montaraces y las damas de abigarrado y brillante traje, Salamanca es ciudad del saber, del paseo, del farinato. Es enorme, tanto que por tener,tiene hasta dos catedrales en falta de una.
Rúa Mayor, Compañía, Casa de las Conchas, Clerecía, Universidad, San Esteban, con el rey de los retablos barrocos, el que se estudia en todos los libros...y La Plaza Mayor, reina de las plazas españolas, donde la ciudad vive y bulle, entre arcos y balcones, en el más bello recinto que pudiera soñarse. Y en medio de góticos, renacimientos y barrocos, el modernismo de la Casa de Lis, continente y contenido, un gozo para los sentidos y una tortura para la envidia de lo ajeno, para aquellos a los que nos entusiasma el modernismo,Toda la ciudad es arte, historia y solera.
    Salamanca tierra mía. Aunque no lo sea. Bajo reino de León, oliendo ya a cacereños lares. El Tormes se asoma, y se refleja, buscando lazarillos y frailes. Necesito un viaje ya, aún cuando me queman rescoldos de la soñada Granada. Quien sabe si pronto vuelvo, y si es contigo a esta tierra castellana, sobria, seria y sobre todo única.
     Añoranzas salmantinas, en una fría noche de enero, con el cansancio acumulado, de pocas horas y mucho sueño, de pocas cosas y muchos sueños, de poco tiempo y muchos tiempos. Por algo la calle en que me crié se llama como tú: ¡Salamanca!