viernes, 30 de noviembre de 2012

LAS TORRES DE SAN ANDRÉS

Que se nos ha acabado noviembre. Sin darnos apenas cuenta. Que hace nada era el día de todos los santos, y ya veis, estamos en los umbrales de la Purísima.
  Se cierra el mes con San Andrés. ¡Mira! si hasta hace rima, igual que con lo de mata tu res, que ya no lo hace casi nadie...¡que pena aquellos mataeros perdidos ya en el recuerdo y la memoria! y por eso el último post de este onceavo mes va del santo apóstol y mártir, crucificado en una cruz aspada.


     San Andrés de Alcalá del Júcar. Neoclásica altura que se mira en el río y a éste le roba un pescado para ponerlo en la mano del apóstol pescador, que con la otra soporta el aspa de madera. Inigualable estampa del pueblo más pintoresco y fotografiado, con los últimos naranjas y amarillos del otoño, como telones de un bucólico decorado.

San Andrés de Córdoba. Barroca portada y torre, en el Realejo califal, donde Esperanza y Buen Suceso llenan los domingos y martes de jolgorio y bulla. Camino de la Corredera y de San Lorenzo, calle larga de tronío entre estípites y dorados, con remembranza de patios de mayo todavía muy lejanos.

San Andrés de Sevilla. Plaza cerrada entre naranjos. Epicentro de los lunes en los que Marta acompaña la rosa caída. Resonando cerca las campanas de San Martín y la Misericordia y los cantos monjiles del Pozo-Santo. Gótico y barroco fundidos con el mudéjar de su cuadrado campanario.

San Andrés de Valencia. Ahora sustituido por san Juan de la Cruz, en la calle del Poeta Querol, tan cerca de mis calles de la Paz y las Avellanas, y que tantas madrugadas ha visto mi retorno arrastrando mi maleta, mis cuitas y mi añoranza de la ciudad que aún no he dejado. Rococó en la tierra del barroco, del color y la gracia.

San Andrés de Carcelén. Escondida entre las calles de esta villa de señorío, en los confines con la ayorina frontera. Templo que durante unos días acoge el crucificado de las Eras, que no quiso ser jumillano, y aquí paró las mulas, como en otros lugares la Virgen paró unos bueyes. Tallas de impronta salzillesca, entre hogueras y antorchas. Y un paisaje espectacular, con el sol poniéndose en la peña Negra y la del Mediodía.

     Y sigue el frío. Y mucho. Aunque a veces las palabras mitigan más el escalofrío y el destemplamiento, e incluso muchas más cosas. Mañana ya será diciembre...¡Dios mío!...y un año más a mis espaldas y una vela más en la tarta, aunque no creo que la parta. Buen güiquen!!





jueves, 29 de noviembre de 2012

NOCTURNO JEREZANO

De la Frontera. Porque hay más Jerez, de los Caballeros (una de mis visitas pendientes), o del Marquesado. Este Jerez, que es como una Sevilla chica, es una de mis ciudades preferidas, a pesar de sólo haberla visitado en un par de ocasiones.

    Jerez tiene ese algo especial que sólo tienen algunos lugares; llámese embrujo, duende, o lo que sea. Pero es cierto que el paseo por sus calles y plazas, sus atardeceres, el bullicio de su centro es algo que engancha, con el regusto a fino y manzanilla que es como un ambientador que impregna el aire.

    Campanarios de Jerez. La esbelta catedral con sus impresionantes gradas, o la monumental fachada de San Miguel que son como la dualidad sevillana catedral-Salvador. Torres y espadañas de Santo Domingo, El Carmen, Santiago o la Merced, donde un apuesto campanero jerezano llora desamores y ausencias. Calles de casas solariegas, palacios y blasones, que recuerdan tiempos sin coches, solo sonorizados por el pisar de la herradura de las jacas cartujanas, en esta tierra de caballos de raza.

     Barrocas Vírgenes de mirada ladeada, con los más bellos nombres y advocaciones, que bajo palio recorren cuestas y estrechas calles ante lágrimas, músicas y silencios. Socorro, Consolación y Merced velan por los jerezanos y las jerezanas desde hace siglos. Aquí me comí las tortillitas de camarones más ricas de mi vida. Porque ya se huele a mar, a faro, a playa y santuario...
    Y de raza también es su flamenco. Porque aquí nació la bulería, y Jerez es gitana y flamenca. No hay villancicos como los de aquí ni más arte en el compás y el quejío. Como las saetas que se escuchan en noches de primavera, al paso del Mayor Dolor, la Yedra o el Cristo.

     Anochece en Jerez. El negro cubre las calles de Bizcocheros, Eguiluz, Caballeros o Larga. La plaza del Arenal empieza a dormirse. En ese momento es un privilegio andar lo desandado y volver a llenarse de sus rincones y sus gentes. Y templetillo se vuelve jerezano, porque Jerez también es tierra de buenas gentes, lo sé a ciencia cierta.
     Y a lo lejos suenan ya las zambombas. Se nos cuela el adviento de esos días que finiquitarán este año.

   Espero volver a verte pronto, frontera del arte y del sentimiento.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

SOY DE ALBACETE

Frío. Esto ya es Albacete en estado puro. Albacete invernal se entiende. Aunque aún no nos ha visitado la nieve blanca, resbaladiza y molesta, pero se la espera, porque las cabañuelas no mienten, y ahí es nada.
     Esta es mi tierra. Anteayer hizo 150 años que le dieron el título de ciudad, que es algo como una licenciatura, tras pasar siglos de escolar y bachiller, cuando era solo una aldea de la bella Chinchilla, nuestro casco antiguo prestado, y luego villa independiente, siempre a la sombra de la ciudad del castillo y las cuestas que dice la seguidilla.
   Me gusta mi ciudad. Es sosa, que no fea, pero agradable. Vital, callejera, tranquila, cercana, porque en diez minutos nos vemos pa una caña ¿no? No tenemos Bailíos, plaza de la Virgen, Giraldas, castillos ni barrios monumentales. Pero tenemos una acera modernista en la calle Ancha que le llama la atención a los de fuera ¿verdad Néstor? Soy de aquí, hasta la médula, con sus cosas malas, su provincianismo, su estrechez y su papel de madre desagradecida. Y es lo que hay, Y tampoco es poco. Porque amanece que no es poco cada día, y esta noche helará, pero el calor vencerá este hielo que nos topa con la realidad y el refrán: "Albacete: nueve meses de invierno y tres de infierno".
      Cierro esta noche el pasaje de Lodares. La calle más bonita de la ciudad. La que espera la pisada de tus suelos y la mirada de tus ojos. Y la ciudad puede con coplas groseras y chistes fáciles. Tal vez por su cabezonería, por su modernez aún en lo antiguo. Mientras el invierno avanza, y la vida también.
      A veces sólo nos basta con poco. Otras mucho es poco. Albacete de los Llanos, mientras las personas giran, cuales caballitos de tiovivos, moviéndose para conjurar el gélido toqueteo del aire solano de noviembre y sus inviernos.

      Alba-sit. Donde nací, no lo elegí, pero tuve esa suerte. Buen miércoles y que sea los que Dios quiera!

martes, 27 de noviembre de 2012

ERES TÚ


Como una promesa, eres tú, eres tú.
Como una mañana de verano.
Como una sonrisa, eres tú, eres tú.
Así, así, eres tú.

  Canción de las canciones. Tú eres yo y yo soy tú. Eres tantas cosas, porque simplemente eres...Y si eres sonrisa eres el mejor regalo, el más valioso, porque no hay nada que una sonrisa no pueda.

Toda mi esperanza, eres tú, eres tú.
Como lluvia fresca en mis manos
como fuerte brisa, eres tú, eres tú.
Así, así, eres tú.

    Hoy ha muerto quien compuso esta bella melodía. Y la lluvia ha vuelto a cubrirnos, como antesala de unas nieves que nos acechan, tan lejanas de las brisas de las noches de verano, tan distintas, tan cálidas. Y la esperanza es lo que nunca se pierde; no hay último, nada termina, porque tú eres lo que espero.


Eres tú como el agua de mi fuente (algo así eres tú)
Eres tú el fuego de mi hogar
Eres tú como el fuego de mi hoguera
Eres tú el trigo de mi pan.


   Mi hogar tiene pan y agua. Y el fuego del calor que combate los fríos de hielos y silencios. Y la música, y la copla que se anudan en la charla y la nostalgia. Trigo y fuente, de la que mana el sustento y la vida.

Como mi poema, eres tú, eres tú.
Como una guitarra en la noche,
todo mi horizonte eres tú, eres tú.
Así, así, eres tú.

   No sé escribir poemas. Ni tocar la guitarra. Pero sé que eres mi horizonte. Tú y solamente tú, que diría el Alborán.
        Canciones de un viejo tocadiscos. En épocas pasadas, en las que tal vez debería haber sido de cuentos y canciones infantiles, pero uno siempre ha ido por libre y ha sido así de peculiar. Eres tú va aparejado a mi historia y a la tuya, y a la de todos nosotros. Nunca dejaremos de escucharla, y esta noche, estos días, de sentirla, con más emoción si cabe.

     Eres tú, y lo demás no importa. Y no me importa nada, nada...pero de Luz hablaremos otro día. Feliz martes y no perder la mocedad y el repartir ternuras y afectos.

lunes, 26 de noviembre de 2012

COMUNICANDO

Un tono, dos tonos...¡uff! parece que no está...ah si, si...¡hola! ¿que haces? cuéntame como ha ido el día, y a ver te digo una palabra y me la sigues, y aquella vez que fuimos a...¡vaya! llevamos una hora hablando, cuelgo...

     A veces este aparato es el único que nos saca del emparedamiento particular de cada uno. Porque la voz humana, siempre es imprescindible, y más la tuya, la vuestra. Bien está por aquí el plasmar sentimientos y conocimientos y comentarlos, pero a fin de cuentas no es sino un papel en pantalla, un lápiz en tecla. Por eso necesito oírte, oiros, y soñar con poder sacarte, sacaros por el auricular, porque estás, estáis ahí, a mi lado, sin distancias, porque tu, voz, vuestras voces me acarician el oído y me dan compaña.

       No quiero quedarme sin batería. Ni en mi móvil ni en este cuaderno de redes y cables. Porque es a veces agobiante el no poder establecer contacto, el sentir cortada la cuerda de la palabra, de la charla y de la realidad. Hoy te doy, os doy las buenas noches y los buenos días, mientras desde el alféizar de mi ventana veo anochecer y amanecer al mismo tiempo. Y suena el ring, ring y vuelvo a sentirme bien, en compañía porque me escuchas, me escucháis.
      Espero tu, vuestra llamada. Y si comunica, insiste, insistir. Siempre habrá un minuto para un saludo, una buena palabra y mil abrazos.

domingo, 25 de noviembre de 2012

OLVIDO, SEÑORA NUESTRA

Llanto callado, serena pena, ojos tristes, pena en la belleza. La Virgen del Olvido enseñorea el final de noviembre, pregonando el cercano adviento, en esta Murcia que ya huele a cordiales, a barro de nacimientos, y suena a aguilando y marchas de pascua.
    La dulce Señora de San Bartolomé derrama sus lágrimas entre tanto contratiempo, tanta discordia y tanta pesadumbre. Nadie como Ella sabe lo que es el olvido, la soledad y la ausencia. Como cuando huyó a Egipto, como una inmigrante sin papeles, sin saber el idioma, en una tierra idólatra. Malo es el éxodo, el silencio y sobre todo el no contar para nada ni para nadie.
     Y la imagen doliente, obra de nuestro siempre recordado Juanjo, aglutina nuestras oraciones y nos une en torno a ella, olvidándonos del olvido doloroso. La amistad entrelaza las oraciones y las emociones, ante su mirada, ante su consuelo.
   Y las velas tintinean su llama, y las flores atemperan su aroma ante tanta grandeza. Y resuena en la capilla, el sentimiento hecho escritura, con aroma a atlántico y virgen morena y a estrechas calles de caballeros sanjuanistas, armados ante otra morena señora en las cumbres de la más bruna sierra. Una plegaria que resuena y mi corazón altera; un ángelus jerezano, como aquella ilustre pregonera dijera, Señora del Olvido, ¡está llamando a tu puerta!
    En breve, entre alhelíes y primaveras, las calles de la Murcia vieja, se emborracharán de tu presencia. Volveremos a tu encuentro, a que no nos olvides, a que no te olvidemos, a sentirte, madre, cerca.

    Soy olvidista. Más que una hermandad. Más que un sentimiento. Casi una herencia.

viernes, 23 de noviembre de 2012

CALLE TEJARES



en mis tiempos de estudiante era una calle
casi-prohibida de viejas corralas, un mundo paralelo rural al burgués de la calle Nueva; el emblemático "Dos de la parra", alguna vieja taberna de solitarias partidas de naipe y alcohólicos no anónimos. Hoy la calle Tejares, que sería en su tiempo sede de hornos que cocerían las tejas para aquellas y desaparecidas casas de una sola planta de un Albacete lejano e inédito, es el pulso principal de la energía de sus habitantes;haga frío o calor sus terrazas están llenas,es el lugar de cita y quedada y la pasarela involuntaria en la cual todo el mundo observa y es observado...cañas y tapas que hemos copiado del estilo andaluz, interminables cafés toreros de sábados
grises de invierno,confidencias y risas, algún que otro lloro, noches calurosas de agosto con amigos de aquí y de fuera, en definitiva RECUERDOS que van diluyéndose para dejar paso en la memoria a nuevos ratos aún por venir; ¿cañusco en Gabanna?
   La calle Tejares es nuestro punto de encuentro, a veces también de desencuentro...pero ya forma parte de nuestros momentos vividos, de nuestras pequeñas epopeyas y siempre será el punto de partida de las próximas templecañas. Frescas en el vaso y cálidas en la amistad.
        Buen viernes. Os espero donde siempre y a la hora de siempre. Y a tí también, no faltes!