martes, 11 de marzo de 2014

SIN TÍTULO

Marzo empieza con mar de martes, de marcha y de marca. Once de marzo, que ya ha quedado en la historia de las infamias y los disparates. Aquel fue jueves y gris, y se hizo negro; lo recuerdo como con una sombra perenne encima de todos, con miedo, con desazón, con impotencia. Diez años en los que pasaron cosas, un capítulo por episodios de otros días once, de otro marzos.

Escucho. Oigo. A veces ni presto atención. Duermo, me despierto. A veces sueño y siempre no lo recuerdo.
Ando. Me canso. Pararse a veces es un reto. Lloro. Río. Mi cara es a veces la máscara de dos.

Mi mesa se llena de papeles y trastos. No se como tengo la rara habilidad para acumular trastos y la nula capacidad para ordenarlos y despejar. Me cuesta mucho. Como tantas otras cosas. Arrancar, despegar y sobre todo convencerme, creerme, animarme. Con me, reflexivo, para quien a veces no reflexiona.

El tiempo es mi enemigo. No logro aliarme con él. Me quita y me roba a veces y se moldea como una plastilina estirable, a su antojo. Es la diferente dimensión de las horas, según cuando, como y con quien.

Acabo ya por hoy. Cierro. Pienso. Me planteo. Once de marzo. Antes del doce. Algunos esperan ya las fallas que este año también me pierdo. Otros esperan palios y azahares. Yo espero..¿que espero? no lo se, ni podré saberlo. Mientras lo descubro las notas de las marchas me pellizcan el alma y sus reaños.
 
                     Atentamente.-


lunes, 10 de marzo de 2014

OLORES

De los sentidos. Todos son importantes, porque por los sentidos, sentimos, y al sentir, vivimos.
Del olfato. Porque por la nariz nos entran sensaciones, agradables o no, intangentes, pero con una especial incidencia en nuestro ser y estar.
  La vida esta llena de olores..¿cuales son los vuestros preferidos? Fue el otro día, mientras repostaba con el coche, y me llegó el fuerte olor de la gasolina, que desde crío me ha llamado la atención y la verdad, nunca me fue desagradable.
   ¿Y el olor de los pollos asados? cuando pasas por delante de las maquinarias donde rotan y se hacen, es uno de los olores gastronómicos que más me gustan. Olor que queda diluido al llegar al plato, y se pierde.
   Olor a sal en la piel, tras salir del mar. Olor a leña, que impregna la ropa del que mira la cercana chimenea.
 Olor de las panaderías, uno de los que más me gustan, en esos obradores que saben a horno y a harina.
  Olor a comida casera, atravesando paredes y puertas e impregnando escaleras y portales. Olor a bebé, a ternura, a ¿ángeles? Olor a tierra mojada, otro de mis preferidos. Y a cuerpos abrazados, interseccionando, unificando, compartiendo y haciendo singular lo que es plural.
   También los besos huelen, aunque muchas veces duelen, por no darlos o recibirlos o por lo mismo. Y el olor de la noche que es distinto al del día, como distinto es el aroma del amanecer al del atardecer.
       Mucha gente me dice que huelo bien. Se intenta. Porque el agua es mi amiga y aliada y no entenderé como hay personas a las que su mero contacto le repele. Olor a colonias y fragancias, siempre, y a jabón, a espuma, a bañera, a calor. Porque es cierto que el frío mata el olor y tantas cosas.
      Olor rima con color. Creo que ya escribí una vez de los colores, o no, no recuerdo. Pero si que hay olores que tiene color e incluso viceversa. También rima con dolor, con sopor y con amor, hay que joderse!
     Yo ya huelo a semana santa. A incienso, a cera y a flor. Mejores aromas que los de las flores no hay, y ya puestos a elegir, me quedo con el del azahar, que estará explotando en tantos naranjos, en tantos lugares y en tantos corazones. Flor de azahar, olor de azahar, compendio de lo que siempre quisiera sentir.
     Huele a lunes. Diferente a ayer. Y a mañana. Porque cada día es distinto y su tiempo se transforma, como el aire que lo envuelve. Aunque hay veces que me gustaría tener más olfato y olerme las cosas antes de que pasen.
         

viernes, 7 de marzo de 2014

VIERNES DE MORADO

Coincide como primer viernes de cuaresma. Este primer viernes de marzo abrirá el ciclo que cerrará el viernes de dolores, el último de este adviento pasional, pasionista y apasionado que a mi y a muchos de mis lectores nos entusiasma y nos embriaga.
   Hoy los nazarenos maniatados, con la cruz a cuestas, caídos, son mas descalzos que nunca. Un río de peticiones y de espera de horas, forman la cola hacia la meta que es morada, y de Jesús. De norte a sur, de este a oeste, todo un país humilla la cabeza para besar los pies de Él,con el mayor gesto de admiración tal vez que pueda tenerse. Un beso que encierra un deseo, dicen que tres, y siempre una esperanza, puede que cien. Jesús del primer viernes, envuelto en morados, sazonados de oros y reluces.

                                    Mientras ando y hacia ti camino,
                                    ¡oh dulce cristo de prisioneras manos!
                                    cunde en mi el cansancio y desanimo
                                    por las cruces cargadas estos años

                                   La fila se hace larga y no camina,
                                   los pasos se detienen y no avanzan
                                   el cristo de larga cabellera
                                   espera en su capilla
                                  la llegada del alma sin templanza


                                 Jesús de morado, nazareno,
                                 cautivo, débil, desarmado
                                 baja y fija su mirada
                                en las de aquellos que lo aclaman



                         Y hace una semana, besé los pies del divino nazareno, Señor de Madrid. Otro viernes en morado. Tres deseos que se resumen en uno: salud. Jesús de Medinaceli, y ya no hay que decir más.            

jueves, 6 de marzo de 2014

DON QUIJOTE

De La Mancha. Ingenioso hidalgo de cabecita loca, de aquella España de imperios y protobarroquismos.
   Quijote de la Mancha, que decía mi abuela, al que le quitaba el Don, es mucho más que un símbolo o un icono. Considerado la obra maestra de Cervantes y casi de la literatura española, es el referente de esta tierra, manchega, llana, solitaria y casi infinita.
   Y sí, yo me he leído el quijote y me gusta.Tal vez porque mi padre compró la versión en tebeo de la novela, muy atractiva y apetecible para los ojos de un niño. Poco después me regalaron el libro, con estampicas eso si, y seguí aprendiendo las correrías de este hombre enjuto y alocado. Al tiempo pusieron la serie de dibujos animados, los sábados por la tarde con aquella pegadiza canción de Sancho-quijote, quijote-sancho. Y ya en el instituto, pues hubo que leerlo, pero servidor recordaba mucho de aquellos antecedentes más gráficos que literarios. Pues me gusta a mi esta a veces disparatada historia, a veces coral, con episodios que son vigentes, como los molinos, esos gigantes con los que nos peleamos, y que a veces nosotros mismos  aumentamos. O los odres, la ínsula barataria, que vaya nombre chulo, que me recuerda a restaurantes en la Mancha profunda, y los capítulos de Altisidora y el duque, donde se mofan y humillan al pobre Alonso, otro bonito nombre.
  El Quijote engancha, en serio. Será porque yo soy así de raro, que me gustaba el latín, que para mi no era sino una especie de crucigrama o pasatiempo. También a veces como el hidalgo, veo una realidad paralela, que no es la verdadera, y solo al tiempo, en la cama recapacito y vuelvo a la cordura.
     Sancho, el bachiller, Dulcinea, como una de las templetilleras, otro precioso nombre, Teresa Panza, la sobrina...personajes para una tragicomedia, para un melodrama sin música pero con muchas canciones como ese Don Quijote de Rocío de la Mancha. Por  Munera de mi alma fueron las bodas de Camacho, la historia de amor y farsa de la bella Quiteria y el pobre Basilio. Por Argamasilla dicen que está el lugar del que Cervantes no quiso acordarse. Lo bueno de esta historia es que tiene tantos lugares de la mancha manchega, esa que desde lo alto Chinchilla se ve toda, dicen...
    Os dejo con algunas frases quijotescas, y es que a veces tenemos que serlo, o debemos serlo, un poco quijote, o un mucho sanchos como yo creo que soy, barriguilla aparte:

     "amigo Sancho: con la iglesia hemos topado"  "bien predica quien bien vive"
"donde una puerta se cierra, otra se abre"  "no desees y serás el hombre más rico del mundo"
"todo sale en la lavada" "por la calle del ya voy se va a la casa del nunca"

    Chúpate esa.

miércoles, 5 de marzo de 2014

CUARENTA DÍAS Y CUARENTA NOCHES

Quedan cuarenta días para la semana santa. Bueno, algunos menos, porque el viernes de dolores ya es para mi y para muchos, día grande de la semana más esperada del año. Quadragésima que empieza hoy entre ceniza, sin incienso, ni cera, ni flor, recordándonos lo que somos y seremos, y que en la ceniza caben todos los grises tras haber venido del rojo, dorado y naranja de la llama del fuego.
   Hoy no se come carne. Aunque ahora da igual. No como en la época que si no se comía carne, solo te quedaba aquel bacalao y aquellas sardinas saladas de cuba. Ahora no es sacrificio, porque el pescado está al alcance de todos, y a veces se hace ayuno y abstinencia sin necesidad de precepto alguno.
  Hoy se presentarán carteles y programas de semana santa en todas partes. Empezarán a verse capìrotes, rasos y guantes en los escaparates, conviviendo con los más rezagados disfraces y máscaras que arrastran las carnestolendas hasta el domingo de piñata, como si no se quisiera que acabara el carnaval, algo que a mi me es extraño, raro y nada añorado. No soy nada carnavalero, aunque digan que me pega serlo, pero es que las máscaras no me gustan, me dan un poco de yuyu esas caras rígidas de ojos vacíos y boca cerrada,; será porque no me gustan las máscaras, ni las mentiras, ni tal vez vestirme de lo que no soy o me gustaría ser. Poco carnaval para el templetillo, poco, que ni me gusta ni me disgusta, ni lo quiero ni lo temo.
       Empezarán las noches de espera. Pasado mañana, será primer viernes de marzo, otro de los dias grandes preparatorios. Pasarán semanas y días, y esperaremos noches sin lluvias, con tardes prolongadas, y sonido de marchas, olor de incienso, movimientos de pasos, emociones...Primavera que nos asoma a un nuevo año que va avanzando, va progresando y nos va robando tiempo, el mayor de los tesoros.

    Cruz, máscara, reloj...Miércoles, marzo, mañana...Día, tarde, noche...Sueño, silencio y comienzo...
   

martes, 4 de marzo de 2014

LOS CRISTOS DE EL BONILLO

 4 de Marzo. Un año más el Cristo de los Milagros saldrá en su relicario de plata toledana a recorrer las calles de El Bonillo, antiguo Unillo, donde en 1.640 sudó, milagro contrastado por la inquisición.
    Otro años he escrito de este pequeño crucificado pintado sobre madera de nogal y que vino de Roma. Una imagen pequeña para una devoción grande. Tanto, que los bonilleros emigrantes hicieron dos copias para venerarlas en Alicante y Valencia, siendo, creo, el único caso de una devoción albaceteña que tiene filiales fuera de la provincia.
    Hoy será la misa mayor. Por la tarde la adoración y luego la procesión, aunque llueva o nieve. Procesión que hará estación en la capilla que hay sobre lo que fue la casa de Antón Díaz, el humilde labrador que mientras cernía advirtió que la cruz de madera sudaba.
  Son casi cuatrocientos años de historia, de devoción. En épocas turbulentas siempre se salvó el santo Cristo. Santo hoy de muchas Milagros. Vísperas de Cuaresma...¡Viva el Santismo Cristo!

Año del Greco. En esta misma localidad manchega, hay una magnífica pintura del pintor cretense. Jesús abrazado a la Cruz, es la joya del arte en esta población, que cuenta con un pequeño pero interesante museo, con pinturas muy interesantes, pero mucho.
  El cuadro del Greco emociona y cautiva. Durante décadas estuvo olvidado en la sacristía de la parroquia, adonde se cree que llegó tras la desamortización del convento agustino que allí hubo. El Bonillo perteneció a la archidiócesis de Toledo, por lo cual no debe extrañar que hubiese contacto con la capital y metrópoli eclesiástica.
   Cautiva su rostro sereno. La túnica roja, con el manto azul y ese fondo de cielos grises, nubes...como son muchos de los días de muchos, grises y con cruces a cuestas.
    Del Greco hablaré otro día. De su obra y de mis vivencias en torno a ella. Porfa, proponerme temas, ideas. Y que nunca perdamos el interés por el arte, por las tradiciones y por nuestra cita casi diaria.

lunes, 3 de marzo de 2014

SOROLLA

Uno de mis pintores preferidos. Lo he citado en anteriores posts. Pero hace unos días tuve la ocasión de visitar su museo en la Villa y Corte y creo que no hay mejor manera de empezar este lunes de "marzas" con carnavales, y oliendo ya a cuaresma y semana santa.
   Sorolla pinta la luz, más bien diría que es un precursor de la fotografía en color. Es increíble la forma de plasmar las distintas luces, brillos y claridades con un trazo del pincel. Maravillosas son sus imágenes de playa, con niños y damas de blancas vestiduras que se funden con la espuma de las olas de esos lienzos, que pareciesen salen del cuadro para mojarnos y oler a sal. Impresionantes sus cuadros de rincones sevillanos y granadinos, a modo de una maravillosa tarjeta postal, con perspectivas, detalles y panorámicas. Cuadros de denuncia social como ese "trata de blancas", de sobrecogedora veracidad.  Maravilla visión de la panorámica que se repite en sus paisajes castellanos, aragoneses o navarros, que sirven para introducirnos al maravilloso espectáculo de las escenas típicas, donde se recrean los trajes típicos y representativos de zonas tan peculiares como La Alberca, Ansó, Lagartera o Valencia. Porque valenciano era y sus hijas vistieron con gracia el más airoso traje de labradora valenciana, que debería ser más reivindicado. Sus estampas de fiestas o labores agrícolas nos muestran el variadísimo compendio de colores de nuestra indumentaria más ancestral y verdadera. Escenas costumbristas, que mira que me gusta a mi esa palabra, y esa pintura, como la que ilustra este post, con estas valencianas que me entusiasmaron y que me dejaron prendado, y a la haría un sitio de honor en mi casa.
      Pintó más de dos mil cuadros. Es objeto de estudio constante, hasta de inspiración para otras artes como la danza y está considerado el referente de la pintura española de finales del  XIX y principio del XX. Luminismo, impresionismo en la obra de este genio.
   Esta semana estoy por la cultura. Lo mismo os toca literatura, tal vez algo de gastronomía, y como ya nos huele a semana santa, algo de santicos y nazarenos. O no, que lo mismo cambio de idea o se me va la inspiración. Ojalá haga un día de sol, sorolliano, azul, radiante...ojalá!