Llevaba tiempo queriendo escribir sobre esta prenda de la indumentaria manchega, tan típica y tan elegante, pero no encontraba conque ilustrarla. Pero hoy me ha aparecido esta preciosa foto de una jumillana con una negra y primorosa, de ese pueblo tan manchego que la ordenación provincial de Javier del Burgo, nos robó a los albaceteños, siendo como es Jumilla, manchego en su máxima expresión.
Me refiero a la toquilla o pelerina de pelo de cabra, esa lana tan fina que se trabaja con aguja y horquilla, que ha sido santo y seña de los trajes de nuestras antepasadas. Prenda decimonónica, de gran estima que lucieron y lucen por Madridejos, Alcázar, Tomelloso, Villarrobledo, por Villalpardo, Pétrola, El Bonillo, Munera, y sobre todo Argamasilla de Alba, donde sus elaboradas toquillas de color crudo, constituyen un prodigio de maestría en las labores artesanas.
Pero predominan las negras, como color del luto, de la etiqueta popular. Y cuando se giran en las vueltas y giros de nuestras seguidillas y jotas, parecen no de lana sino de seda, no de pelo sino de hilo. Me gusta la palabra "pelerina", que no es sino una toquilla de capa corta para cubrir los hombros. Hay otras de lana más recia para abrigarse, que aún las llevan algunas abuelas castizas, de las pocas que quedan con moño y mandil, que haberlas haylas.
Reivindico esta prenda como nuestra y como auténtica. Frente a esos cuerpos brocados que no hacen más que distorsionar y ensuciar nuestros trajes regionales, con esos imposibles e inventados pañuelos blancos, burdas imitaciones de las manteletas valencianas, la toquilla de pelo de cabra es un signo de nuestra identidad manchega, como el refajo encañonado, como la montera de piel de cabra también.
Y suena la jota, y la fina pelerina se bambolea al ritmo, y la dama del camafeo antiguo que la sujeta se sonríe y casi se marea:
"que ricamente le cae
a mi madre la toquilla
y a tu padre las albarcas
atadas con dos soguillas"
miércoles, 25 de septiembre de 2013
martes, 24 de septiembre de 2013
24 DE SEPTIEMBRE/ FRASES LAPIDARIAS
Fiesta de la Merced. Un año más. A seis días de que este septiembre sea historia y humo, este dos y cuatro trae el blanco del escapulario mercedario, de la patrona de cárceles y prisiones, de las ciudades condal y de la frontera, y de pueblos y aldeas, y de tantas mujeres que llevan este nombre, lamentablemente como otros, en desuso, siendo tan bonito y tan nuestro.
En un mes será 24 de octubre y San Rafael nos traerá peroles en el campo y un otoño pleno, con estertores de los últimos azafranes. Y otro mes más, en las vísperas de Catalina la mártir de la rueda, fríos y días mínimos, mendigantes de luz. Y en tres meses, el 24, la nochebuena, a veces triste sin saber porqué.
24 rosas es el título de una canción de Diana Navarro. Y hoy día veinticuatro, las pongo en la entrada de este blog, para que cojáis una, blanca, como es el color mercedario, y os llenéis de su aroma y de libertad.
Odio que me despierten preguntando si estoy dormido.
-Yo también he tirado de la puerta cuando debía empujar.
-Yo también he utilizado alguna vez el móvil como linterna.
-Saco el móvil, miro la hora, lo guardo, ni puta idea de que hora es!
-El día que Alex Ubago tenga novia y sea feliz, se acabó su carrera musical.
-Sí, a mi también me dan ganas de pedir un cubata al entrar a Berska.
-Yo también dije "trae, que tu no sabes!!" y yo tampoco supe.
-El dinero no da la felicidad, pero yo prefiero llorar en un Ferrari…
-Yo también canto las canciones en inglés como me da la gana
-Para los que nunca saben si es el timbre o el interruptor de la luz....
Los cortes de digestión no existen, son los padres.
-Me he muerto 19.985.322.486 veces por no haber reenviado cadenas de e-mails.
-Yo también aprieto mas fuerte el botón del mando cuando se gastan las pilas.
-Le digo a un amigo que mire DISIMULADAMENTE- Nunca mira disimuladamente.
-A mi también me han mandado callar mis padres cuando veían que tenia razón!
-Siempre se me cae un calcetín cuando llevo un montón de ropa a la lavadora
En un mes será 24 de octubre y San Rafael nos traerá peroles en el campo y un otoño pleno, con estertores de los últimos azafranes. Y otro mes más, en las vísperas de Catalina la mártir de la rueda, fríos y días mínimos, mendigantes de luz. Y en tres meses, el 24, la nochebuena, a veces triste sin saber porqué.
24 rosas es el título de una canción de Diana Navarro. Y hoy día veinticuatro, las pongo en la entrada de este blog, para que cojáis una, blanca, como es el color mercedario, y os llenéis de su aroma y de libertad.
Odio que me despierten preguntando si estoy dormido.
-Yo también he tirado de la puerta cuando debía empujar.
-Yo también he utilizado alguna vez el móvil como linterna.
-Saco el móvil, miro la hora, lo guardo, ni puta idea de que hora es!
-El día que Alex Ubago tenga novia y sea feliz, se acabó su carrera musical.
-Sí, a mi también me dan ganas de pedir un cubata al entrar a Berska.-Yo también dije "trae, que tu no sabes!!" y yo tampoco supe.
-El dinero no da la felicidad, pero yo prefiero llorar en un Ferrari…
-Yo también canto las canciones en inglés como me da la gana
-Para los que nunca saben si es el timbre o el interruptor de la luz....
Los cortes de digestión no existen, son los padres.
-Me he muerto 19.985.322.486 veces por no haber reenviado cadenas de e-mails.
-Yo también aprieto mas fuerte el botón del mando cuando se gastan las pilas.
-Le digo a un amigo que mire DISIMULADAMENTE- Nunca mira disimuladamente.
-A mi también me han mandado callar mis padres cuando veían que tenia razón!
-Siempre se me cae un calcetín cuando llevo un montón de ropa a la lavadora
lunes, 23 de septiembre de 2013
GAMBA A LA PLANCHA
No las suelo comer mucho la verdad. Creo que solamente cuando voy de boda jeje. Pero me encantan las gambicas coloradas y torradas, regadas con el ácido limón. Más que las cocidas, que son menos enpringantes, pero más insulsas.
Estas gambas que se degustan de una en una, seguidas,casi como un deporte, ora cogiendo del plato, ora pelando, ora chupando, ora comiendo. Algo así como comer los caracoles o las pipas. El fuerte sabor de la cabeza con su "carne" tan especial, aunque reconozco que me encantan las patas de la cola, casi más que la carne blanca a la que envuelven.
Y el limón. Dicen que mata los sabores, pero a mi me encanta como aliño para el arroz, para la carne y para el marisco. Y eso que no soy excesivamente forofo del marisco, porque me incordia mucho el olor que impregna los dedos y necesito lavar mis manos al acabar la tarea, porque con la toallita perfumada no me basta, pero no le hago ascos a un aperitivo de estos, cocinados en caliente hierro, casi quemando, enrojeciendo las piezas.
También a veces hago el gamba. Porque hay mucho "gamba" suelto. Y me llevo planchazos, aunque no me guste la plancha, porque casi no sé. Pero de vez en cuando viene bien un platico de gamba-plancha y que sea lo que el colesterol y Dios quiera.
Comienza la primera semana del otoño, con tiempo de verano. El mundo anda contracorriente...!desde luego Corberó!
Estas gambas que se degustan de una en una, seguidas,casi como un deporte, ora cogiendo del plato, ora pelando, ora chupando, ora comiendo. Algo así como comer los caracoles o las pipas. El fuerte sabor de la cabeza con su "carne" tan especial, aunque reconozco que me encantan las patas de la cola, casi más que la carne blanca a la que envuelven.
Y el limón. Dicen que mata los sabores, pero a mi me encanta como aliño para el arroz, para la carne y para el marisco. Y eso que no soy excesivamente forofo del marisco, porque me incordia mucho el olor que impregna los dedos y necesito lavar mis manos al acabar la tarea, porque con la toallita perfumada no me basta, pero no le hago ascos a un aperitivo de estos, cocinados en caliente hierro, casi quemando, enrojeciendo las piezas.
También a veces hago el gamba. Porque hay mucho "gamba" suelto. Y me llevo planchazos, aunque no me guste la plancha, porque casi no sé. Pero de vez en cuando viene bien un platico de gamba-plancha y que sea lo que el colesterol y Dios quiera.
Comienza la primera semana del otoño, con tiempo de verano. El mundo anda contracorriente...!desde luego Corberó!
viernes, 20 de septiembre de 2013
CENTENARIO GRANADINO
Tal día como hoy hace cien años, tuvo lugar la coronación pontificia de la Virgen de las Angustias, la patrona de Granada. No tenía tema esta noche y me apetecía un poco de santerío, cuando me acordé de esta efeméride.
Y buscando por estos googles de Dios algo para ilustrar estas letras, me encontré esta estampa, similar a una que conservo de mi primera visita a la ciudad de la Alhambra, hace casi treinta años. Estampa que me ha acompañado en mi cartera y mis viajes, porque esta virgen granadina tiene algo especial para mi desde siempre. La patrona de Granada tiene un origen castellano y real; dicen que fue la Reina Isabel, si la de la serie de la tele, la que trajo un cuadro representando la Piedad, para recordar aquella imagen que veneró desde niña en la villa de Arévalo, allá por Ävila. Este cuadro, dio origen a esta imagen enigmática y carismática, que ha creado una iconografía peculiar y una gran influencia en el arte religioso de la alta Andalucía.
Devoción expandida por doquier, como en esa hornacina maravillosa por las calles de Caravaca, o en la catedral de la capital mexicana. Y tuvo que ser en septiembre, su mes, entre su fiesta litúrgica el día quince, y su procesión solemne, el último domingo, cuando Granada le puso corona de reina en Puerta Real, como no podía ser de otra forma. Porque todo lo que le rodea es regio, majestuoso, como su acompasado y serio procesionar por las calles de la ciudad nazarí, con salida y retorno en esa alameda que llaman la Carrera de la Virgen. Porque aquí al igual que en Valencia o en Zaragoza, es la Virgen a secas. Un símbolo más de la ciudad, de su historia y de su creencia.
Cien años de una corroboración popular tras siglos de devoción. Me huele a tortas de la virgen de los puestos donde venden también membrillos, castañas, caquis, higos, pasas y demás frutas de otoño.
"La Virgen de las Angustias, la que vive en la carrera..." dice la copla. Y yo me quedo pensando en esta ciudad que llevo demasiado tiempo sin pisar, tal vez sea el momento de regresar y encaminarme a la basílica donde está ella, la Virgen granadina, hoy cien años coronada.
Y buscando por estos googles de Dios algo para ilustrar estas letras, me encontré esta estampa, similar a una que conservo de mi primera visita a la ciudad de la Alhambra, hace casi treinta años. Estampa que me ha acompañado en mi cartera y mis viajes, porque esta virgen granadina tiene algo especial para mi desde siempre. La patrona de Granada tiene un origen castellano y real; dicen que fue la Reina Isabel, si la de la serie de la tele, la que trajo un cuadro representando la Piedad, para recordar aquella imagen que veneró desde niña en la villa de Arévalo, allá por Ävila. Este cuadro, dio origen a esta imagen enigmática y carismática, que ha creado una iconografía peculiar y una gran influencia en el arte religioso de la alta Andalucía.
Devoción expandida por doquier, como en esa hornacina maravillosa por las calles de Caravaca, o en la catedral de la capital mexicana. Y tuvo que ser en septiembre, su mes, entre su fiesta litúrgica el día quince, y su procesión solemne, el último domingo, cuando Granada le puso corona de reina en Puerta Real, como no podía ser de otra forma. Porque todo lo que le rodea es regio, majestuoso, como su acompasado y serio procesionar por las calles de la ciudad nazarí, con salida y retorno en esa alameda que llaman la Carrera de la Virgen. Porque aquí al igual que en Valencia o en Zaragoza, es la Virgen a secas. Un símbolo más de la ciudad, de su historia y de su creencia.
Cien años de una corroboración popular tras siglos de devoción. Me huele a tortas de la virgen de los puestos donde venden también membrillos, castañas, caquis, higos, pasas y demás frutas de otoño.
"La Virgen de las Angustias, la que vive en la carrera..." dice la copla. Y yo me quedo pensando en esta ciudad que llevo demasiado tiempo sin pisar, tal vez sea el momento de regresar y encaminarme a la basílica donde está ella, la Virgen granadina, hoy cien años coronada.
jueves, 19 de septiembre de 2013
UVAS
desde mi coche, me veo rodeado e inerme frente a los enormes viñedos que en
estos días abandona su continua soledad anual, para acoger un trasiego de gentes que se alzan y se agachan para ir quitando de cada sarmiento ese racimo de esferitas moradas.
El sol cae, empieza a hacer frío...de repente me envuelve un agradable y esperado olorcillo a mosto, que sirve de preludio de ese vino que nos espera, para celebrar, para olvidar, siempre compartir, bien en una barrica de madera o en vidrio ...vino de mi tierra, uva muerta y pisoteada,velada por pámpanos y tierras duras.
Habrá uvas buenas y maduras. Otras apedreadas y muertas. Y siempre mala uva, porque con esa no puede granizo ni tormenta, lamentablemente y no se puede hacer vino, sino vinagre, agrio y desagradable. Y cuando se secan son pasas, arrugadas y pasadas.
Sarmiento y cepa. Espuerta y tijeras. Tiempo de vendimias. Verde y morado como dicotomía casi cofrade de nazarenos y veracruceros. Uva pisada por pie desnudo, planta manchada, pie pisado, y el jugo se hace aceite de mosto.
Y remato con la fábula de la zorra y las uvas, porque yo creo que hay más de las primeras que de las segundas:
Una zorra ve un racimo de uvas e intenta alcanzarlas. Al darse cuenta de que está demasiado alto, desprecia las uvas diciendo: «¡No están maduras!». A menudo los seres humanos fingimos despreciar aquello que secretamente anhelamos y que sabemos inalcanzable.
mucho me temo que seguiré "yendo por uvas"...no escarmiento...no...
estos días abandona su continua soledad anual, para acoger un trasiego de gentes que se alzan y se agachan para ir quitando de cada sarmiento ese racimo de esferitas moradas.El sol cae, empieza a hacer frío...de repente me envuelve un agradable y esperado olorcillo a mosto, que sirve de preludio de ese vino que nos espera, para celebrar, para olvidar, siempre compartir, bien en una barrica de madera o en vidrio ...vino de mi tierra, uva muerta y pisoteada,velada por pámpanos y tierras duras.
Habrá uvas buenas y maduras. Otras apedreadas y muertas. Y siempre mala uva, porque con esa no puede granizo ni tormenta, lamentablemente y no se puede hacer vino, sino vinagre, agrio y desagradable. Y cuando se secan son pasas, arrugadas y pasadas.
Sarmiento y cepa. Espuerta y tijeras. Tiempo de vendimias. Verde y morado como dicotomía casi cofrade de nazarenos y veracruceros. Uva pisada por pie desnudo, planta manchada, pie pisado, y el jugo se hace aceite de mosto.
Y remato con la fábula de la zorra y las uvas, porque yo creo que hay más de las primeras que de las segundas:
Una zorra ve un racimo de uvas e intenta alcanzarlas. Al darse cuenta de que está demasiado alto, desprecia las uvas diciendo: «¡No están maduras!». A menudo los seres humanos fingimos despreciar aquello que secretamente anhelamos y que sabemos inalcanzable.
mucho me temo que seguiré "yendo por uvas"...no escarmiento...no...
miércoles, 18 de septiembre de 2013
PATIO DE NARANJOS
Siempre emocionante, siempre único, siempre impresionante.El atrio de la Seo cordobesa es para mí un remanso, porque el que a pesar de discurrir un incesante goteo de viajeros y curiosos, el silencioso ruido, me trae instantes de desconexión, de quietud y de calma.Me siento vigilado por la torre esbelta que mira y controla desde lo alto, a cuantos nos encontramos
dentro del recinto. Los arcos del pórtico son mudos testigos que enmarcan miradas y recuerdos.A lo lejos se oye un pequeño goteo de la vieja fuente; mis ojos se cierran y recorro un breve viaje por mis vivencias; entra un grupo de niños corriendo y gritando y me despierta.
Aún hay cera prendida en el empedrado de este majestuoso atrio, recordando noches lejanas y cercanas con sonidos de tambores y racheo de zapatillas de cáñamo. Me siento y miro, y remiro, y cierro los ojos, como queriendo parar el tiempo y el viento, que no sopla pero acaricia, siquiera en mi imaginación.
Al igual que Córdoba tiene un arcángel custodio y protector, yo también tengo dos ángeles cordobeses que me cuidan y custodian, porque SI que hay ángeles de carne y hueso, que son capaces con alas imaginarias de hacerte volar de asedios de tristezas y malestares.
Cae el sol y emprendo el regreso hacia aquellas huertas perdidas de la Córdoba antigua. Olores de jazmín y de naranjos que vieron morir el azahar abrileño, que mitigan la chicharra que aprieta pero que no ahoga,....mientras me lleno de Córdoba y sus afectos.
martes, 17 de septiembre de 2013
ADIÓS FERIA, ADIÓS
La Virgencica pequeña de la feria, la que durante diez días reina y preside, vuelve a su pequeña ¿capilla? más bien alacena, del ayuntamiento del que es alcaldesa no sujeta a elecciones ni mociones de censura, donde esperará un nuevo siete de septiembre, en el que recorrer las calles hasta su altar en el edificio ferial, donde miles de personas irán a verla, rezarle y pedirle, pensando que es la verdadera patrona de la ciudad, porque estos diez días son suyos, mientras la Virgen de los Llanos que contiene en su espalda aquellas cabezas que el labrador labrando encontró en aquellos bancales planos que dieron nombre a la advocación, aguarda pacientemente en su altar renacentista de la catedral sanjuanera, que pasen estos días y los de la ciudad de toda la vida vayan a verla y ponerla una velica, o llevarle unas flores a esa imagen, pobre, sin valor artístico, pero muy querida, y que tiene una gemela en la esquina de Mayor con Rosario, donde en tiempos hubo una tienda de tejidos de las de toda la vida.
Y bueno, que se cierra la puerta de hierros. Como cada 17. Como desde hace siglos. Hoy empieza el año nuevo en esta ciudad, paralizada durante diez días, y que esta noche tendrá una particular nochevieja, sin campanadas ni uvas, pero si con fuegos artificiales. Se echa la llave y se cierran puertas mientras se abren otras. Se muere esta feria de la que templetillo este año casi ha huído, cuando en otros años casi se diluyó en ella. Feria sin ponerme chalecos ni fajas, sin ofrendas, ni cabalgatas. He cambiado feria por semana santa y no me arrepiento. Y espero que suene el choque de la verja cerrada y encajada para empezar a abrir mi alma y mi futuro que de momento es solo un ahora.
Y bueno, que se cierra la puerta de hierros. Como cada 17. Como desde hace siglos. Hoy empieza el año nuevo en esta ciudad, paralizada durante diez días, y que esta noche tendrá una particular nochevieja, sin campanadas ni uvas, pero si con fuegos artificiales. Se echa la llave y se cierran puertas mientras se abren otras. Se muere esta feria de la que templetillo este año casi ha huído, cuando en otros años casi se diluyó en ella. Feria sin ponerme chalecos ni fajas, sin ofrendas, ni cabalgatas. He cambiado feria por semana santa y no me arrepiento. Y espero que suene el choque de la verja cerrada y encajada para empezar a abrir mi alma y mi futuro que de momento es solo un ahora.
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