jueves, 25 de noviembre de 2010

LAS TORRES DE SANTA CATALINA

     Santa de Alejandría, amarrada a la rueda y a la espada. Catalina insigne, nombre de reina, que en este día de noviembre celebra su fiesta. Aquí en Albacete tuvo su ermita de la que queda el lugar conocido como las eras, y capilla en San Juan Bautista, y antiguas iglesias y parroquias en Casas-Ibáñez y en Munera. Iglesias catalinas, de honda historia, de fuerte personalidad, que hoy  se elevan más al cielo como la palma del martirio de ella.
     Torre de Santa Catalina de Valencia, barroca y esbelta filigrana que planta cara al Miguelete, al final de la Paz y en medio de la Reina. Plaza recoleta, azulejos de colores, de la luz, de la gracia de esta tierra.
     Torre de Santa Catalina de El Bonillo, guardesa del Cristo milagroso, que sudó sangre y agua. Plaza alta, frío viento de esta noble villa, que por tener hasta tiene un Greco, y uno de los retablos más bellos, más barrocos de la provincia, en esta parroquial que toledana pareciera.
    Torre de Santa Catalina de Murcia; ¡ay esos años sesenta! que le pegaron un rascacielos a la coqueta iglesieta que mira a la Inmaculada, y a la Plaza de Flores trasera, y que dentro tiene al señor de la Paciencia y siempre la custodia expuesta. Murcia, que siempre a mis adentros llega.
   Torre de Santa Catalina de Sevilla. Siempre cerrada, siempre en espera. Deslumbrante sagrario, de sevillanísimo arte, donde Cristo es exaltado en medio de Lágrimas, mientras sonríe el Niño del Carmen. Y enfrente la giganta, para tomar unas cañas, y unas pavías, y unas croquetas.
   Torre de Santa Catalina de La Solana, en la imponente atalaya de esta villa manchega. Visos catedralicios en medio de llanuras, y meloneras. Parroquia solanera, joyero de la Peñarroyera.
           Santa Catalina,  entre torres y entre ruedas.

MARYWAN IS NUMBER WAN (ONE)

                         Kenobi de toda la vida, de la galaxia rioparense, alérgico a la laca,
                         aguerrido comentarista, lleno de chispa y ocurrencia, tía-tía,
                         sonrisa perenne sin pereza, y diaria llamada, diaria noticia,
                         que una vez dormí en su casa, y otra crucé tres provincias,
                         Wan-Mary hoy de aniversario, de sabrosas tartas,
                         hoy te mando a tí esta carta, que no es sino letras de cariño,
                         que aunque ya no somos niños, si que tenemos aún el afán,
                         de la risa y la amistad.

                         Templetillo de Oro 2010, con canciones de la Bartoli,
                         te mando mis felicitaciones,
                         y a todos los templetilleros que te digan que te quiero,
                         y a todas las templetilleras que te den tirón de orejas,
                         feliz , feliz en tu día, amiguito que en Venezuela sigas,
                         aunque tengas nuevas amigas, y en navidad no me convides,
                         te deseo japiberdey y que nunca a templetillo olvides.
 
                              Ea, esto es asín....

                                

martes, 23 de noviembre de 2010

PIENSO EN...

                               "Hay Lotería de Navidad" ; es este el cartel que copa tiendas y bares, desde hace ya muchos meses, y en un mes ya sabremos que tenemos salud, y que sea cierto por cierto, y un año más nos conformaremos con nuestra habitual economía.

                   Frío y más frío. Para el fin de semana es probable que nos visiten los copitos de nieve, que no son osos pandas, sino las molestas chispas de hielo del cielo que nos bormbardean inoportunos y molestos. Recordaremos otros inviernos, otros helores, otras blancas sensaciones.

                
                  Hoy es San Clemente, nombre de obispo y Papa, incluso ex-comulgado como aquel del Palmar de Troya, que menuda caña de edificio, que yo lo ví por fuera. Fiesta en Lorca, que conmemora su conquista, y en el monasterio de las cistercienses sevillanas, cuya puerta de la calle Reposo es vecina de mi celda extramuros de Santa Clara-Arte de la seda. Fachada enrejada con albera espadaña, guardando dentro el tesoro de dulces, almendrados y mermeladas, con sabor monjil, con delicada elaboración. Y parece que me oliese ahora mismo a  esa Sevilla de mi alma, que pronto explotará en campanilleros y nacimientos por doquier, que bonita palabra doquier ¿no?

          Y ya martes. Al acabarlo entraremos en ese miércoles intermedio, que nos deja medio camino recorrido. Letras, imágenes, fotos, cifras que pudieran ser ideas, pensamientos, dudas y temores, al tiempo que busco mi manta de saberes y seres, que me proteja de los fríos momentos y las únicos instantes.
          

domingo, 21 de noviembre de 2010

DE MURCIA VENGO

  Y a Murcia voy, siempre que puedo y aún sin poder. Porque me es necesario regresar a esta ciudad, porque no puedo estar demasiado tiempo sin pisarla, sin saborearla, sin vivirla. Porque desde hace treinta y tres años en que vine por primera vez, me ha ido encandilando, enganchando. Aquí descubrí otra forma de entender el folklore, la tradición, aquí tuve amores y desengaños, aquí tengo gente de muchos años y no tantos, que tal vez si yo viviese en esta tierra, me ahorrarían tantos días de silencio y soledades involuntarias.
          Fiesta del Patrocinio, de Cristo rey, de la Presentación; y Murcia se muestra una vez más barroca, luminosa, alegre, como aquella visión de niño de hace tres décadas, tras un viaje de más de dos horas esperando la levantada de las barreras de pasos a nivel, de las travesías interminables de Tobarra, Hellín, Cieza y Molina. Voces solemnes, benditos Benedictus, que hacéis que la cúpula de San Bartolomé-Santa María, exploten de gozo, de belleza, de solemnidad. La Señora del Olvido, nos hace borrar del pensamiento todo aquello negativo, para transformarse en una Virgen del  Recuerdo, amable y bonito. Vírgenes murcianas de raíces madrileñas, como la Inmaculada olvidada de San Francisco El Grande y la Soledad del Recuerdo, lienzo trasunto de la castiza y venerada Paloma. Exaltación de la flor, la cera, el brillo y el incienso en tardes desapacibles, lluviosas y grises, murciano contraste, olvidista proyecto.
           Murcia es también mi casa y mi sitio, porque aquí nunca me sentí extraño. Porque aquí están amig@s confidentes y cómplices ¿o no Ris? La mancheguía de templetillo se vuelve huertana y nazarena, a esta tierra a la que siempre se miró de frente desde aquí, aún dando la espalda a la hermana ciudadrealeña, tan cercana y tan distante al tiempo. En breve, Murcia de nuevo, ¡mira lo que te has perdío!

viernes, 19 de noviembre de 2010

TAL VEZ

     Tal vez fuera necesario ser un poco más osado, más atrevido.
     Tal vez necesitase de una vez por todas terminar este puzzle.
     Tal vez es el momento de retomar libros y abandonar ocios.
     Tal vez debería difuminarme un poco, o un mucho.

                  Los cristales comienzan a aderezarse del vaho del frío que ya se ha hecho presente, dueño y señor de este final novembrino. Se oyen cercanos los tambores de un nuevo escalón de la cuarentenía que no de la cuarentena, que se acerca firme y decidido. Mañana será de día de reencuentros, de coloquios, de compañía y también antesala de solitarios momentos, de cuestabajos inevitables.

     Tal vez no haga lo correcto, si es que existe lo correcto.
     Tal vez no sepa decirte como te echo de menos, que a lo mejor no es tanto.
     Tal vez pronto vaya a Florencia, y veamos el atardecer en ponto vecchio.

 Finaliza una nueva semana, una nueva etapa. Mañana 20-N, lejos de aquel de hace treinta y cinco años del que sólo quedan recuerdos escolares de una semana de vacaciones, de un inusitado movimiento, de un cambio de foto en la pared de la pizarra. Buscaré el sol, la palabra y el calor, aunque sólo sea de un abrazo, de una complicidad.
     
      Tal vez...

miércoles, 17 de noviembre de 2010

VICTORIA Y ACISCLO

Pobres mártires cordobeses, que teniendo el patronazgo de mi ciudad querida, y aún de su diócesis, pasan desapercibidos e ignorados. Hoy es su fiesta y puede que sólo unos pocos capillitas, cordobeses de pro y vecinos de San Pedro, lo sepan y lo recuerden. Y es que San Rafael y la Virgen de los Dolores son mucho, pero mucho, y se llevan la palma, la devoción y la celebración cordobesa.
       Estará casi sola la ermita del humilladero, allá por el final de la ribera, y la capilla de los Mártires de la parroquia sampedreña, o la ermita del Colodro, donde el santísimo se expone permanentemente, ni tampoco la céntrica iglesia de la santa añeja a la Plaza de la Compañía.
       Hoy no habrá peroles, ni largas colas, ni lágrimas de devoción, ni exaltación del cordobesismo. Noviembre es mal tiempo para festejos y romerías. sirva este modesto recuerdo de una de las tradiciones casi perdidas de mi ciudad soñada y añorada, donde tan buenos momentos pasé, y tan buenas personas conocí, esa califal urbe que me llama siempre a su lado, y de la que tanta falta tengo. Pero ya va quedando menos para gozar de la luna iluminadora en periplos nocturnos por una mezquita mágica, ora mora, ora crsitiana y siempre MARAVILLOSA.

lunes, 15 de noviembre de 2010

RUINAS DESDE MI COCHE

 Son ya muchos años viendo la silueta del devastado convento de San Francisco de Mahora. Viendo como su silueta se recorta en el paisaje, altiva, como haciéndole frente a la imponente torre de la Asunción.
       Centenarias piedras que empezaron su declive en aquella discutible Desamortización, perdiendo su primigenio uso, para servir de cualquier cosa, acelerando su deterioro, su ruina. Y cuando se intenta su restauración, por un nido de gavilanes se paraliza todo... y ahí sigue, en medio de viñedos y llanuras, esperando su remozamiento, su renacer y una posible restauración, de este imponente monumento, que poco a poco se cae, mientras se hacen polideportivos cubiertos, que casi no se usan o se construyen aceras levantando otras que no llevan ni un año hechas. C´est la vie.
   Y me vienen a la mente las ruinas de Santa Ana, en la verde pradera que se divisa desde la carretera que une El Bonillo con Munera. Sólidos muros que añoran un techo, un artesonado, una espadaña, una campana, una gentío en medio de la soledad que llene el otoño, y las nieves que aguardan amenazantes.
        Vestigios de nuestro pasado, ahí al lado mismo de coches, móviles y wifis. Parte de nuestra historia, de nuestra tradición que se pierde, se desmorona y no se hace nada por recuperar. Y ya no me queda más que nostalgia, desesperanza y quizás tal vez un sueño lejano e inalcanzable de recuperación.