viernes, 17 de septiembre de 2010

CIERRE DE PUERTAS




Echo la llave de mi feria; cierro los hierros de mi edificio hasta el año que viene, o hasta quien sabe cuando. Clausuro estos diez días de vanidades, derroches y jolgorios, y también de impostadas sonrisas, forzadas situaciones y artificiales festejos. Acabo con centenarios, quincenas, lustros y segundos, limpiando parafernalias, apartando falsedades y barriendo desprecios. Hoy a las doce, empieza el año nuevo, el nuevo tiempo, y cual cenicienta vuelvo a la realidad, a las calabazas y los ratones, porque las carrozas y los cocheros son ficticios, como tantas veces son las ideas que nos forjamos en la mente, como también irreales son los afectos y las confianzas depositadas. A cal y canto, la piedra y el hierro se conjuran para proteger a este templetillo pillo, iluso y confiado, que aquí se refugia de tantas zancadillas, de tantos obstáculos. Y que siga la fiesta...

jueves, 16 de septiembre de 2010

SOY PASTOREÑO


¡Viva la Pastora divina! ¡Viva el orgullo de Cantillana! ; así se vive en este pueblo ribereño de Sevilla, la devoción a su Reina, a su símbolo más característico, a su Señora. Aquí, el pueblo está dividido en dos, pero no por política o fútbol, sino por un fervor mariano desbordado, en dos advocaciones: Asunción y Pastora. Y aunque Templetillo vivió primero el 15 de agosto, caluroso y pleno de azules, ya entonces quedó admirado de la virgen humilde, que sentada, acaricia un cordero, en ese risco, ese altar siempre bucólico, siempre campestre. Porque la Pastora tiene algo que engancha, una dulzura, una sencillez, un algo difícil de explicar. Y el 8 de septiembre, explota Cantillana en granates y blancos, en colgaduras y arcos efímeros, donde la Divina Pastora recorre las calles y las almas de los cantillaneros. Siempre rodeada de gente, joven en su mayoría, que andando de espaldas no cesan de vitorearla y piropearla, haciendo alarde de ese orgullo de tradición heredada de las madres, porque por dos mujeres este pueblo partió sus amores y es imposible no tomar partido. Alguna vez en la vida, es necesario ver y vivir esta fiesta, esta maravillosa locura. Aún me estremezco en la primera levantá del paso, dentro de la parroquia, cuando revienta el aplauso, la luz y la música y el grito auténtico, grupal y sincero brota sin cesar, conjuntando todo ese gran compendio de tantas cosas bonitas que supone ser de la Pastora. Por eso soy pastoreño, y ante tí, con una lágrima robada, te digo: ¡viva con la quien nadie puede! ¡Viva Cantillana pastoreña!

miércoles, 15 de septiembre de 2010

HAY

Hay días que parecen años, y grises que parecen negros,
hay sueños que reales parecen y voces que son silencios,
hay gente que se torna en nadie y hoys que son recuerdos.


Hay razones que no son sino cuentos,
y cuentos que son verdades de necios,
y necios que parecen buenos,
y buenos que son todo menos buenos.


Hay letras que no dejan formar palabras,
y palabras que no entienden pensamientos,
y sin pensar se hacen y dicen cosas,
cosas sin fuste ni sentimiento.


Hay noches de feria y aniversarios,
alegres y tristes en dual movimiento,
añoranzas de risas y no de desprecios,
noche de feria, solitaria noche sin afectos.

martes, 14 de septiembre de 2010

SEÑOR DE LA VIDA




En el catorceavo día, los Cristos de Septiembre llenan las ermitas y calles de esta tierra y de tantas otras. La Cruz septembrina, hoy en su exaltación, conmemora la onomástica de crucificados y nazarenos. Misericordia, Vera-Cruz, Milagros, Salud, Paz y mi preferido, Vida, Cristo enclaustrado, que nunca abandona su altar, en esa ermita que se mira altiva sobre el Júcar, al costado de la presa del Molinar. Señor de la Vida y de la Muerte, en este confín de Albacete, que se solapa con Valencia, de donde también llegan peregrinos de todo el señorío de Requena y su alfoz. Guardo con ilusión e impresión la primera vez que visité esta parroquial de la Asunción, santuario del Cristo de la Vida, al sorprenderme el cortado desfiladero que rompe estas últimas llanuras, para tejer un serpenteante camino que pareciera desafiar leyes físicas de todo tipo. Y tantas tardes de cielos grises, en íntima conversación en la capilla adyacente, con la abuela Ana de testigo, rodeando el perímetro de la impresionante fábrica gótica, aislada, dominante, única... mientras el agua verdea y discurre, y la sensación de paz y sosiego se apodera de mis nerviosos momentos y vivencias.
Hoy me evado de esta feria, que ya supera su ecuador, aún en esta prolongación centenaria, pero mediocre, como tantas cosas. Y la Villa, el Villar y su santuario, solitarias y silentes el resto del tiempo, hoy se llenan de bullicio, oraciones, plegarias y velas, porque hoy es el Cristo, y mañana será otro día más de esta Vida, que a veces no lo pareciera.

domingo, 12 de septiembre de 2010

ROMANCE DE LA OFRENDA DE FLORES


La niña de redonda carilla avanza arrastrando
la falda de lana de rayadas vueltas;
horquillas doradas, lazada muy negra,
la niña no puede y el ramo sujeta.

Trenzados rodetes sobre las orejas,
y blancas enaguas de la almidoneda,
dientes de coral que la gargantean
y de coral lágrimas que le bailotean.

La niña va andado la calle la feria,
se va entreteniendo mirando la fiesta,
tiovivos y tómbolas, niños y parejas,
luces apagadas y muchas manchegas.

La puerta de hierros repente se encuentra,
tapices de flores, y de flores cestas,
la niña en el gentío se hace más pequeña
porque pequeña es la Virgen entre la marea.

Y la mancheguica un beso le manda,
mirando la cara de la Virgen nuestra,
y sin querer queriendo le deja su ramo
porque las dos son Llanos y albaceteñas.

Dedicado a todas y todos que desde hace años me acompañáis en esta mañana tan especial, agotadora y esperada. Y a los que haceís hoy publicación de mancheguía, abolengo y bien vestir.

sábado, 11 de septiembre de 2010

AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS

Todos los años se repetía el mismo ceremonial; el paseo matutino al paseo ferial, que se me antojaba una larga travesía por calles que me estaban vedadas, para llegar a las primeras atracciones, las tómbolas, los jardinillos. Año tras año la misma foto en blanco y negro sobre aquel caballo de cartón que servía a tantos niños y niñas como yo para una equitación fingida, para aumentar aquella vieja caja de latón del cola-cao que guardaba retazos de la vida en clichés.
El Teatro Chino de Antonio Encinas vigilaba la puerta de hierros, observando el látigo Macareno y el Gusano Loco, mientras los muñecos vestidos de baturros se movían mecanicamente para pisar el vino dulce acanelado que ahoga el barquillo. Las berenjenas de Almagro, el rosado algodón y las palomitas, inundaban de olores ese recorrido, en esa avenida que cobra vida intensa durante diez dias. Los tiovivos me atraían con sus cantos de sirena y sirenas, pegando mis pies a la taquilla, mientras mis padres me llevaban con impaciencia a los redondeles. Concéntricos pasillos de esa ciudad paralela, que nunca para, que siempre es igual y distinta, y siempre el feriado, el regalo de reyes que siempre se recibía en septiembre, y que luego se enseñaba con ilusión y entusiasmo a la abuela, que como matriarca y señora quedaba al cuidado de casa y comida. Vista atrás, moviola en blanco y negro, casi siempre el mismo guión, solamente roto por las visitas de los primos de vez en cuando, que eran un nuevo hito, una esperada ocasión. Y el tiempo que pasa, inexorable, a veces cruel, siempre firme.

viernes, 10 de septiembre de 2010

CARICIAS ROBADAS

Porque río llorando,
porque camino quieto,
porque despierto sueño,
porque sin tener tengo.


Caricias robadas,
abortados besos,
desliados abrazos,
solitario lecho.


Campanas volteadas,
ruido cohetero,
y la noria dando vueltas,
y bajando y subiendo.


Temerosa calleja,
oscura de cementos,
el paso firme tiembla,
en la baldosa del tiempo.


Atranco mi puerta,
bloqueo sentimientos,
mi cuarto se cierra,
solería sin cimientos.




La amanecida aguarda...